Venezuela y el peligroso modelo nicaragüense
Maduro debe salir del juego para salvar los intereses cubanos. Maduro está de acuerdo. Ya todos saben que el nuevo hombre de Cuba es el general Vladimir Padrino López, jefe de las Fuerzas Armadas. Pero ¿cómo lograr dar el cambiazo? Una posibilidad es convencer al Grupo de Lima, a Estados Unidos y a la propia oposición de la necesidad de solucionar la crisis mediante el “modelo nicaragüense”. Treinta años después de las elecciones de 1990 Daniel Ortega y el sandinismo continúan gravitando sobre Nicaragua, mientras el Socialismo del Siglo XXI se mantiene en ese país, en Venezuela y en Bolivia orquestado por La Habana. El problema no se soluciona con parches, sino con medidas drásticas. Es la hora de los cirujanos de hierro, no de las “curitas”.

