Salvador Lew, un caballero honrado.
Esta semana partió hacia el infinito uno de los cubanos mas caballeroso que he conocido y un excelente amigo. Siempre insistía en que había que ser gentil y respetuoso. Salvador como un caballero de estirpe, siempre estaba presto a ayudar a quien le requiriera colaboración. Salvador era un demócrata autentico. Invitaba a los programas a cualquier persona, sin importar lo que pensara. El defendía con firmeza el concepto de que todos debemos tener espacios para expresar nuestras opiniones aunque la mayoría sea representativa de otra idea. Del amigo que partió se podría escribir mucho más pero es necesario que evoquemos sus meritos en la lucha por la democracia en Cuba. Salvador manejó con acierto y mucho decoro las tentaciones del poder, no se dejo cautivar por la riqueza, siempre fue un caballero y un hombre honrado.

