¿ES NEGOCIAR UN DELITO?

En la alborotada Venezuela de hoy, situación plenamente justificada, abundando las razones, se ha decidido, por parte del Presidente Interino, dialogar en Noruega con representantes del gobierno en procura de alternativas que coadyuven a la solución de la crisis que afecta al país. La reacción no ha sido nada buena, censurándose que la metodología ya se ha usado en un número importante de ocasiones, sin resultado favorable, por lo menos, para la oposición. ¿Es negociar un delito? Prima facie, pareciera que no, pero la contestación se complica al aceptarse que Rusia, Irán y Cuba dirigen los destinos de Venezuela y en provecho propios. Todos los “diálogos” terminaron fortaleciendo al Gobierno y debilitando a la oposición.

La situación venezolana requiere tomar en cuenta la guerra asimétrica

El Senador Lindsey Graham, republicano de Carolina del Sur, señala que el presidente venezolano responde a los dictados cubanos. Si los Estados Unidos tuvieran éxito en presionar a Cuba para que retirara las tropas de Venezuela, el régimen de Maduro colapsaría. Si Cuba se niega, el senador Graham sugiere movilizar tropas a la región. Ahora es importante comenzar a cortar el suministro de armas de Rusia, los vuelos de Irán y cualquier ayuda proveniente de China. Un bloqueo naval y aéreo, como ya hemos sugerido, sería un buen comienzo. Los Estados Unidos están haciendo lo correcto al insistir en un cambio de régimen en Venezuela; sin embargo, debe hacerse con una planificación cuidadosa y un análisis cuidadoso de la situación interna de Venezuela.