LOS MILITARES JUBILADOS, DEBERÍAMOS…
En el Colegio Militar del Ejército “Coronel Gualberto Villarroel”, en La Paz, en la formación Ética, nos enseñaron a morir por la patria, no a matar. Nuestra vida, durante más de treinta años fue una continua competencia, en una carrera que exige mucha vocación, que inculca valores y principios. Todos los militares jubilados, deberíamos habernos convertido en una importante reserva moral del país, en centinelas anónimos de nuestra patria. No se entiende por qué estamos permitiendo que este gobierno haga lo que le da la gana con la institucionalidad de Bolivia. La Constitución Política del Estado es el alma de la patria. Esta herida. El crimen organizado se mantiene en el poder administrando la corrupción y el temor. Nosotros, los militares jubilados, deberíamos temer solamente fallarle a Bolivia y le estamos fallando.

