Bofill

Bofill venia de la prisión. La experiencia de la cárcel, el conocimiento directo de las capacidades represivas de la dictadura, y sus estudios de filosofía, pudieron haberlo preparado para instrumentar un contexto de lucha novedoso. El 28 de enero de 1976 en el natalicio de Jose Martí, fundó el Comité Cubano Pro Derechos Humanos (CCPDH). El objetivo principal era promover en una población sometida durante 25 años a un régimen totalitario la difusión del concepto de los derechos humanos, hacer que los isleños reconocieran que tenían derechos y que la dictadura se los estaba usurpando, además, recopilar denuncias de las violaciones a los derechos ciudadanos y enviarlas a instancias internacionales, incluida la prensa. Bofill fue un hombre de firmes convicciones sin rasgos de intolerancia. Siempre defendió su propuesta de lucha contra la dictadura. Era un hombre de una sola pieza, demostró siempre una gran entereza moral y mucho coraje, El legado de Ricardo Bofill es gigantesco. Su obra no culmina con su vida física. Las huellas de sus acciones  son imperecederas como las de otros patricios cubanos que dedicaron su vida a luchar por la libertad y la democracia.

Foro de San Pablo, el disfraz político de la delincuencia organizada

El Foro de San Pablo cumple en los hechos el rol de instrumento para dar condición de políticos a los detentadores del poder en Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia, a los que ya fuera del poder buscan impunidad, y a quienes conspiran contra los gobiernos democráticos de las Américas. Es el disfraz político de la delincuencia organizada transnacional que usurpa la acción y el poder político. El Foro de San Pablo ha sido uno de los principales instrumentos para que la alianza delictiva, conspirativa y antidemocrática de Chávez y Castro tenga aspecto de política. El Foro de San Pablo certifica que es el disfraz político de la delincuencia organizada y llama a la conspiración contra las democracias con el sofisma de que la puesta en evidencia de las dictaduras y la lucha de los pueblos contra su opresión «impone un ejercicio practico del internacionalismo mutuo entre todas las fuerzas de izquierda de América Latina».