La OEA omite activar Carta Democrática Interamericana a Bolivia

Hoy se repite en Bolivia el proceso de Venezuela 2018. Lo que en Venezuela es criminal, dictatorial y usurpador, ha sido respaldado por el Secretario Almagro en Bolivia como «derecho humano» argumentando que «sería discriminatorio» hacer respetar la ley, el resultado de un referéndum vinculante y los elementos esenciales de la democracia. Habilitar al candidato usurpador y luego ayudarlo a legitimar -con observadores- unas elecciones que no cumplen con los requisitos mínimos de ser «libres, justas y basadas en el sufragio universal y secreto como expresión de la soberanía del pueblo», está de lejos reñido con el contenido mandatorio de la Carta Democrática. Lo que ha sucedido en Bolivia es «la ruptura del orden democrático y la alteración del orden constitucional que ha destrozado el orden democrático». Queda la esperanza de que los gobiernos democráticos de los países que integran la OEA, hoy amenazados por la desestabilización que las dictaduras castrochavistas ejecutan en su contra, reaccionen y no esperen ocuparse del caso de Bolivia «in extremis» como ya sucede con Venezuela y Nicaragua.