Excepcionalismo americano en la división y el conflicto

Pocas naciones piensan en la división y el conflicto como fortaleza; prefieren buscar unidad y el bien común, pero esto demanda sumisión y obediencia. Excepcionalismo americano es la creencia de que Estados Unidos es único entre las naciones con respecto a su democracia y libertades individuales. Los creyentes en lo distintivo de la cultura americana normalmente basan sus explicaciones sobre el excepcionalismo americano en los recursos naturales de EEUU, su capacidad industrial, ausencia de rígidas distinciones clasistas, falta de tradiciones feudales, raíces Puritanas, y más. Otra dimensión del excepcionalismo americano, manejando división y conflicto, es la consideración de que las batallas políticas tienen lugar en la arena de ideologías  y no como conflictos entre individuos. La poco apreciada esencia del excepcionalismo americano es una comprensión innata de que división y conflicto son guardianes de la libertad. Celebremos nuestras divisiones y conflictos.

American Exceptionalism in Division and Conflict

Few nations think of division and conflict as strength; they prefer to seek unity and the common good, but this demands submission and obedience. American exceptionalism is the belief that the United States is unique among nations with respect to its democracy and individual freedoms. But believers in the distinctiveness of American culture normally base their explanations for exceptionalism on America’s natural resources, its industrial capacity, and absence of rigid class distinctions, its lack of feudal traditions, American Puritan roots, and more. Another dimension of American exceptionalism, in harnessing division and conflict, is the appreciation that political battles take place in the arena of competing ideologies and not as conflict between individuals. The underappreciated essence of American exceptionalism is an innate understanding that division and conflict are guardians of freedom. Let us celebrate our divisions and conflicts.