Las democracias deben identificar a Cuba y Venezuela como agresores
Con la caída del dictador Evo Morales en Bolivia el castrochavismo se ha reducido a detentar el poder en Cuba, Venezuela y Nicaragua, mas la subordinación de México y de los Fernández/Kirchner de Argentina. En el siglo XXI hay DOS AMÉRICAS, la democrática y la dictatorial. El eje de confrontación es entre DEMOCRACIA y DICTADURA. La América dictatorial liderada por Cuba e integrada por Venezuela y Nicaragua está en crisis, en quiebra, en evidencia de ser narco estados, con el permanente y creciente riesgo de perder el poder por la heroica resistencia interna de sus ciudadanos. Para sobrevivir, el castrochavismo que es la América dictatorial desarrolla una estrategia que consiste cuanto menos en: 1.- aumentar la represión interna, 2.- incrementar sus acusaciones y ataques, 3.- articular alianzas con quienes considera enemigos comunes del imperialismo y la derecha, 4.- desatar una ofensiva regional violenta para desestabilizar y derrocar gobiernos democráticos, Es claro que el agresor en jefe es Cuba con su principal operador la usurpación de Venezuela, manipulando narcotráfico, las FARC y grupos delictivos. Es tiempo que identifiquen a Cuba y Venezuela como agresores.

