Las recientes medidas de EEUU contra Maduro son buenas, ¿pero bastarán para provocar la caída del régimen?

El 24 de marzo, en una excepcional medida tomada contra líderes extranjeros, el Departamento de Justicia acusó a Maduro y a trece miembros de su entorno, de narcotráfico y terrorismo, y requirió la captura de Maduro. También se ofreció una recompensa de US$15 millones a quien facilitara su arresto. Resulta difícil pronosticar –y más aún garantizar– que el régimen de Maduro caería como consecuencia de las medidas de EEUU. Ni la decisión del Departamento de Justicia ni las sanciones de EEUU son inmunes a la manipulación. La cruda realidad es que Maduro es un dictador bastante testarudo, como sus mentores de La Habana. En mi opinión, no creo probable que Maduro abandone el poder. Hasta ahora, los levantamientos populares, las sanciones estadounidenses e internacionales, el coronavirus y la criminalización del gobierno no han logrado provocar la caída del régimen. Por lo tanto, también es importante considerar otras opciones. Recientemente, Roger Noriega, ex subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental, recomendó algo que yo había propuesto con anterioridad: un bloqueo naval para interceptar el contrabando de droga y oro. Tal vez agregaría que ese bloqueo naval y el establecimiento de una zona de exclusión aérea son importantes para evitar que barcos y aviones rusos y chinos proporcionen ayuda al régimen. Otra opción podría ser armar a la oposición. Todos esperamos que el nuevo plan de Trump dé resultado de forma pacífica. Sin embargo, también tenemos que pensar en qué pasa si ese plan no funciona. el gobierno de Trump debería de considerar seriamente cómo ayudar a la oposición a tumbar al corrupto y brutal régimen de Maduro, sin una intervención militar directa de Estados Unidos. Forzar la salida de Estados Unidos de Venezuela sólo fortalecerá la posición de Maduro, permitiendo que regímenes totalitarios como los de Cuba, Rusia y otros, se sigan afianzando.