Biden y los talibanes.

Si se reserva un aeropuerto en Cuba, Venezuela, Honduras, Guatemala, Nicaragua, El Salvador o México, protegido por los marines, y se coloca en ellos aviones gigantes cuyo destino final sea Estados Unidos, seguramente habría millones de pasajeros que se embarcarían en la aventura de emigrar a vivir fuera de su cultura o, como dice Willy Chirinos en una inolvidable canción, “fuera de su idioma”.