La retirada de Estados Unidos de Siria: No solo una traición a aliados kurdos sino también una mala decisión política a largo plazo
Por Luis Fleischman
Durante la sesión de las Naciones Unidas, el mes pasado el presidente Trump en su discurso señaló lo siguiente “El futuro no le pertenece a los globalistas sino a los patriotas.”
En este discurso, el mensaje de Trump fue que cada país debería preocuparse de sus propios intereses particularmente los Estados Unidos. Esto, sin embargo, parece coincidir con un reverso en las políticas de hace varias semanas, que parecen no estar en los mejores intereses de los Estados Unidos.
En una conversación telefónica con el presidente Erdogan, el 6 de octubre, Trump abruptamente cambió el curso y accedió a retirar un pequeño contingente de tropas estadounidense en el norte de Siria.
Esto deja a nuestros aliados, los kurdos, quienes ayudaron a derrocar a ISIS en Siria, en una situación tan peligrosa y vulnerable, mientras las tropas turcas proceden a moverse al área. Consistente con su discurso de las Naciones Unidas, Trump justificó esta retirada del norte de Siria señalando que este paso está destinado a terminar con una guerra que no tiene fin. El presidente agregó que “participar en el Medio Oriente es la peor decisión que se ha hecho en la historia de nuestro país”, desestimando no solo la guerra con Irak, pero el total involucramiento de Estados Unidos en el Medio Oriente, que precedió a la guerra en Irak desde hace medio siglo.
La decisión del presidente Trump redobló la política de la administración de Obama de desentenderse del Medio Oriente. Lo cierto es que ambos Obama y Trump concuerdan con la misma visión sobre el rol norteamericano en el Medio Oriente. Así se entiende porque la administración de Obama permitió que los rusos dominaran en Siria, pensando que ahora le tocaba a ellos atascarse en un pantano en Medio oriente como le sucedió previamente a Estados Unidos en Irak.
La administración de Trump asegura que los Estados Unidos, ya han adquirido su independencia energética, produciendo su propio petróleo y no necesitan del petróleo del Medio Oriente. Así que no necesitan involucrarse en el Medio Oriente. Esto es una falsa concepción porque el Medio Oriente no solo exporta petróleo sino también terrorismo e inseguridad global. Hoy en día los grupos Salafistas con base en el Medio Oriente son numerosos.
La presencia de tropas estadounidenses en el norte de Siria constituía un factor determinante contra ISIS y contra la agresión turca contra la población Kurda. Las milicias kurdas han dado su alma y sus vidas en la lucha contra ISIS. Las bajas estadounidenses han sido mínimas, pero la presencia de las tropas de Estados Unidos ha sido muy importante. Esta decisión de Trump fue un obsequio gratuito para Turquía, cuyo gobierno islámico ha sido señalado en desacato por la OTAN. Turquía a su vez se ha aliado a Rusia e Irán y ha desarrollado una peligrosa hostilidad hacia Israel. Turquía debería ser expulsada de la OTAN. En vez de eso fue premiada.
La movida de Trump es también un beneficio para el régimen de Assad, como también para Irán, Rusia e Isis.
Al apelar al principio de “terminar una guerra que no tiene fin”, los Estados Unidos dan la apariencia de temer a una confrontación militar. Obviamente que es muy importante no apelar a las armas como primera opción, pero para una potencia líder del mundo libre tampoco se puede públicamente descartar tal opción hasta el punto de generar ridículo. Ante los ojos de sus adversarios los Estados Unidos son vistos, cada vez más como un tigre de papel cuyo poder no significa mucho. Cada vez más el mundo comenzará a creer que no importa lo que hagan contra los intereses de Estados Unidos, no habrá respuesta firme y habrá un límite de hasta donde los EE UU llegarían. Esto constituye una seria preocupación entre los miembros de la OTAN y países aliados tales como Corea del Sur, Israel, Japón y Taiwán o incluso la oposición venezolana.
El slogan de Trump “América primero” y su tendencia al desentendimiento de problemas internacionales podrían resultar en una situación sumamente contraproducente. Así, “América primero” podría convertirse en “América ultima”.
Si EE UU abandona a sus aliados y se retira de los asuntos mundiales, Rusia y China llenaran el vacío.
Rusia y China han aumentado su intervención en asuntos internacionales y no necesariamente en forma benigna. Ambos han apoyado todos los regímenes anti-estadounidenses. En el Medio Oriente, han apoyado al régimen de Assad, y también en Turquía, y están del lado de Irán, mientras este se encuentra bajo asedio económico por parte de Estados Unidos. Al mismo tiempo Rusia, Irán y China han cortejado el débil gobierno de Irak, mientras los Estados Unidos se mantienen pasivos lamiéndose las heridas que dejo la guerra de Irak. Washington podría estar trabajando con el gobierno de Irak no solo para repeler la influencia iraní, sino también ayudando a mantener y desarrollar su democracia. Como he ya señalado, China al igual que Rusia está fortaleciendo los regímenes dictatoriales en todo el mundo.
La política de aislamiento de los Estados Unidos, podría tener repercusiones en otros lugares tales como Asia y América Latina. En América Latina Rusia y China han aumentado sus actividades apoyando estados dictatoriales y mafiosos como Cuba, Venezuela y Nicaragua, e invirtiendo en proyectos de infraestructura por esos países.
Es más, los recientes ataques iraníes en las instalaciones petroleras de Arabia Saudita, con cohetes altamente precisos y sofisticados, mostraron la vulnerabilidad norteamericana en caso que Irán lance esos cohetes hacia territorio norteamericano, desde países aliados como Venezuela o Cuba.
De esa forma “patriotismo por sobre globalismo” “América primero” “Terminar una guerra interminable” podría significar lo opuesto con graves consecuencias no solo para Estados Unidos sino para el mundo en general.
Publicado por newsmax.com el 14 de octubre October, 2019
“Las opiniones aquí publicadas son responsabilidad absoluta de su autor”
El Dr. Luis Fleischman es Asesor Principal del Proyecto de Seguridad Hemisférica Menges en el Centro de Políticas de Seguridad en Washington DC. También es profesor de Sociología en Palm Beach State College. Es el autor del libro, “América Latina en la era posterior a Chávez: la amenaza de seguridad para los Estados Unidos”.

