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Los regímenes de Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia, con el apoyo de los gobiernos de Argentina y México, desarrollan una estrategia pretendiendo que los Estados Unidos y las democracias cambien su política exterior para que las dictaduras sobrevivan. Buscan sacar a Cuba -la dictadura jefe- de la lista de países que promueven el terrorismo, cesar o atenuar sanciones y abrir negociaciones. Se trata de conseguir tiempo para que dictaduras de crimen organizado y absolutamente inviables, sigan detentando el poder y prolongando el sufrimiento de los pueblos.
En las lecturas bíblicas se atribuye a “Mateo El Evangelista” el versículo “Vengan a mi todos los que estén cansados. Yo les daré descanso”. “La Sagrada Escritura” está impregnada de apreciaciones, como ella, reveladoras de que “la vida es una lucha”. Demanda “empezar, retroceder y probar de nuevo”. Esa es su continuidad.
Under this circumstances Latin America’s recovery in the aftermath of COVID19 looks like an uphill battle against an increasingly competitive world that has found new growth destinations in other geographies such as Africa.
Cuba ha llevado a Venezuela a un punto de agotamiento pues ya no produce lo que Cuba necesita y por eso -sanciones a Cuba y Venezuela de por medio- necesita otras fuentes, otros países donde implantar el exitoso proceso dictatorial que sirve para que el régimen cubano sobreviva oprimiendo y desestabilizando. La realidad objetiva muestra que teniendo Cuba el control de Nicaragua y Bolivia, sus objetivos principales son Colombia y Argentina.
La riqueza abre innumerables vías que contribuyen a salvar vidas. El hecho de que la riqueza salve vidas es una realidad innegable y patente para todos nosotros. Es por eso que es muy difícil entender por qué muchos en la izquierda política se oponen firmemente al crecimiento de la riqueza y odian tanto a los creadores de riquezas. Seamos claros, la defensa de políticas que inhiben el crecimiento económico implica aceptar la pérdida resultante de vidas humanas.
Cleary, there are innumerable ways in which wealth contributes to the saving of lives. The fact that wealth saves lives is an undeniable truism empirically available to all of us. This makes it painfully difficult to understand why many in the political Left are so adamantly opposed to wealth growth, and so hateful of wealth creators. Let’s be clear, advocacy for policies that inhibit economic growth, infers acceptance of the resulting loss of human lives.
The rest of Latin American countries are entering their electoral challenges very much like Ecuador. They seem to forget that their region is experiencing the third wave of the other disease: Marxist populism disseminated by Cuba and enshrined in Venezuela.
Colombia está en la mirilla de “los cubanos”. Naturalmente, Miguel Díaz-Canel, el propio presidente de Cuba, lo ha negado, pero la huella está clarísima. ¿Por qué La Habana se ha dedicado a conquistar Colombia? Por, al menos, tres razones. Porque ya dominan Venezuela y el país ha sido minuciosamente saqueado y destruido. Cuba necesita un reemplazo en las fuentes de suministro de petróleo y de fondos económicos. La Isla tiene un sistema absolutamente parasitario e improductivo al servicio de los militares y no quiere cambiarlo.
El castrochavismo en Ecuador ha sido derrotado reiteradamente pero no está vencido pues lo soporta el grupo trasnacional mas grande importante de delincuencia organizada que liderado por Cuba controla Venezuela, Nicaragua, Bolivia y el gobierno de Argentina.
China, Vietnam, North Korea, and Cuba, are regimes with an enormous concentration of coercive power in the hands of the ruling class. This coercive power has engendered the generalized presumption that the rulers are born with the right to command and the people are born with the obligation to obey. In these societies, a long history of physical and intellectual coercion has fostered memes of acquiescence.
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