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Factual reality leaves us no doubt that the Chieftain of the restored Castrochavist regime in Bolivia is Evo Morales and his surrogate operator is Luis Arce. It is not dual power; it is vertical power under Morales’ command and he exerts his authority over his former Minister of Economy, fraudulently declared the winning candidate. It is the maneuvering directed and operated by Castrochavism’s strategists that are now being reinstalled at the Cuban and Venezuelan embassies in Bolivia.
La realidad objetiva no deja duda que el Jefe del repuesto régimen castrochavista en Bolivia es Evo Morales y su operador nominal Luis Arce. No es un poder dual, es un poder vertical en el que manda Morales sobre su ex ministro y designado candidato ganador con fraude electoral. Es la maniobra dirigida y operada por los estrategas del castrochavismo que ahora se reinstalan en las embajadas de Cuba y Venezuela en Bolivia, con la complicidad bien lubricada de la opo$ición funcional.
No hace falta esforzarse para evidenciar la manera soez de hacer política de los tiempos actuales. Acentuada devaluación del uno por el otro, llegándose a la vileza de la destrucción de la moral y otros valores, razón para que los electos acudan devaluados a desempeñar posiciones. En medio, la democracia, con la cual ocurre algo curioso: “todo el mundo la desea, pero no hay nadie que crea en ella”.
Algún día la nación cubana formará un nuevo gobierno para el estado cubano. Sin embargo, el éxito de una república libre depende de las virtudes cívicas de su nación. Mi ilusión para Cuba sigue siendo la de un Estado-nación de tolerancia, amabilidad, respeto, humildad, gratitud, honor, industria, coraje, fidelidad y más. Pero algunos días me parece un espejismo.
Some day the Cuban nation will form a new government for the Cuban state. Yet, the success of a free republic hinges on the civic virtues of its nation. My illusion for Cuba remains one of a nation-state of tolerance, kindness, respect, humility, gratitude, honor, industry, courage, fidelity, and more. But somedays it feels more like a delusion.
We must understand that today the axis of political and social confrontation in Bolivia is neither ideological, nor regional, nor racial, nor generational. The axis of confrontation is “the dictatorship, the narco-state, and Castrochavism” against “democracy, the Republic, and the Bolivian nation”. It boils down to a “an existential confrontation” whose result will be either the consolidation of the dictatorship as a satellite of the Transnational Organized Crime which is Castrochavism, or to give back democratic and republican freedom based on the Bolivian nation as an expression of unity in diversity. It is the dilemma of either turning Bolivia into a Cuba or a Venezuela, or to be free, independent, and sovereign.
Debemos entender que hoy, el eje de confrontación político y social en Bolivia no es ideológico, regional, racial, ni generacional. Es “la dictadura, el narcoestado y el castrochavismo” contra “la democracia, la República y la Nación Boliviana”. Se trata de una “confrontación existencial” cuyo resultado consolidará la dictadura como satélite del sistema de delincuencia organizada trasnacional que es el castrochavismo o devolverá la libertad democrática y republicana fundada en la nación boliviana como expresión de la unidad en la diversidad. Es la disyuntiva entre convertir Bolivia en Cuba o Venezuela o ser libre, independiente y soberana.
Following the proved electoral fraud committed by Evo Morales and his regime in, and for, the 20 October 2019 elections whose flagrancy generated the civil resistance of the Bolivian people and the resignation and flight of Morales, NOTHING HAS CHANGED IN THE DICTATORIAL LEGAL SYSTEM IN BOLIVIA. A system with which the counterfeiting, supplantation, alterations, and all sorts of crime were prepared and committed and constitute fraud. Perpetrators of those crimes have continued to go unpunished and are candidates for elections, the mechanism -the disqualified MAS political party- was enabled to continue as a political party.
For example, the company known for the Gore-Tex brand discovered that when more than 150 employees worked together in one building, it gave rise to a variety of social problems, impairing employee cohesiveness. The company started building work centers with a limit of 150 employees. When production capacity needed to be expanded, the company would build another 150-employee building. Similarly, military companies do not exceed 150 soldiers in most armies.
Por ejemplo, la compañía que produce los productos Gore-Tex descubrió que si más de 150 empleados trabajaban en un mismo lugar, se producían problemas sociales diversos, perjudicando la cohesión del conjunto. La compañía comenzó a construir centros de trabajo con un límite de 150 empleados. Cuando fuera necesario ampliar la producción, se construiría otro edificio de 150 empleados. Conforme a lo anterior, las compañías en la mayoría de los ejércitos, no tienen más de 150 soldados.
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