La Política y el Coronavirus

La gestión de ayuda por el coronavirus puede ser otro Caballo de Troya del régimen chino para influenciar en otros países. NO olvidemos que es un imperio en expansión. Aquellos que niegan que la política tenga incidencia en el conjunto del quehacer humano, deberían analizar la profunda e inmensa repercusión de la pandemia del coronavirus y la particularidad que se originara en un país regido por una dictadura férrea donde la medicina está enmarcada en postulados ideológicos. Los regímenes comunistas son capaces de cualquier abuso contra la población por tal de obtener ventajas. Los poderes que se iluminan en ideas comunistas, el chino, el soviético y el castrista, han impuesto por décadas la cultura del campo de concentración y de la represión brutal contra quienes disienten. Ellos aplican un manto de silencio sobre las consecuencias de cualquier catástrofe, recordemos Chernóbil, o simplemente, culpan a terceros de sus fracasos. Para estos regímenes la educación es un instrumento de control, no obstante, la salud lo es mucho más. El doctor Ferrer, en un documental del cineasta Wenceslao Cruz, titulado “Mito y Realidad de la Medicina en Cuba”, expresó: “en el servicio médico hay una amplia y profunda corrupción como consecuencia de las injusticias del sistema, los pacientes no cuentan con derechos ante una mala práctica. El llamado internacionalismo no tiene nada que ver con el humanismo, porque la dictadura a la vez que cumple un objetivo político, recibe miles de millones de dólares por la explotación que padecen los profesionales de la salud”. Todo parece indicar que la República Popular China va a incursionar en el cometido castrista de exportar médicos. De hecho ambos países intercambian profesionales. La “potencia médica” cubana debe estar trasmitiéndoles a los asiáticos sus experiencias en el negocio de la medicina, así como les ha traspasado a los represores venezolanos sus modos en la gestión policíaca. La gestión de ayuda por el coronavirus puede ser otro Caballo de Troya del régimen chino para influenciar en otros países. NO olvidemos que es un imperio en expansión.

The Club of Rome and the Limits to Growth

One possible interpretation of the COVID-19 global drama might be that this terrible pandemic is a sort of answer from Nature in the face of human inability to prevent and reduce environmental damage. It was at the beginning of 1968 when a group of scientists, businessmen, academics and diplomats were invited by the Italian industrialist Aurelio Peccei and the Scottish  scientist Alexander King to a meeting in the Accademia dei Lincei, in a sixteenth century palazzo of Villa Farmesina, in the Italian capital. This became known as the Club of Rome. The Club of Rome’s became famous four years later when its report on “The Limits to Growth” (1972) was published. Controversially, the report pointed out that the temperature of the Planet would rise approximately two degrees Celsius by 2052 and that between 2008 and 2020 the world would achieve its maximum production level according to the available natural resources. The Club of Rome warned about global alterations that would affect the whole of humankind. At the time, some of its warnings were dismissed as outlandish. In recent years, a huge debate came back concerning primarily Climate Change and Global Warming. Many believe that the COVID -19 challenge may provoke deep changes to humankind in the years to come. The founders of the Club of Rome might have been solitary prophets, rebellious crusaders that tried to make humankind aware of the inevitable path to suicide, or no more than neo-Malthusian amateurs recycling old and rejected theories. These are questions and worries emerging in these fateful days, dominated by anxieties and uncertainties.

TO ACCUSE DETESTABLE JUDGES FROM CUBA, VENEZUELA, NICARAGUA, ECUADOR AND BOLIVIA’S DICTATORSHIPS

It has been denounced and proven for years on end that “Castrochavism’s dictatorships in the Americas use the justice system as an instrument for political persecution, to jail, exile, and assassinate opposing members’ reputation”. Little known, and generally anonymous the “dictatorships’ judges” are an essential element to sustain each regime, giving them a stamp of legal approval, repressing the real opposition, and wrecking the country’s institutional legal system. They are “despicable judges” whom I define as “those in charge of administering justice who deliberately shy away from their basic duties of probity, impartiality, and legality by subordinating their official roles and their rulings for the benefit of those who hold power, turning their activities into vile prevarication that violate human rights and individual basic freedoms”. This “detestable judge” Maikel Moreno is the symbol, but he is not the only one. It is urgent for everyone to understand that in order to regain democracy and end dictatorships, we must uncover their “despicable judges” so they can be nationally or internationally charged and prosecuted. This is why we must know the names of those detestable judges, and we will soon and quickly see the benefits they have reaped from their heinous crimes.

Acusar a los jueces infames de las dictaduras de Cuba, Venezuela, Nicaragua, Ecuador y Bolivia

Se ha denunciado y probado por años que “las dictaduras del castrochavismo en las Américas usan la justicia como instrumento de persecución política para encarcelar, exiliar y asesinar la reputación de los opositores”. Poco conocidos y en general anónimos, los “jueces de las dictaduras” son elemento esencial para sostener al régimen dándole visos de legalidad, reprimiendo la oposición real y destrozando el sistema jurídico institucional del país. Son los “jueces infames” a quienes defino como “los encargados de administrar justicia que apartándose deliberadamente de sus obligaciones mínimas de probidad, imparcialidad y legalidad, subordinan sus actos y fallos a beneficio de los detentadores del poder, convirtiendo su actividad en vil prevaricato y corrupción, en crímenes que violan los derechos humanos y las libertades fundamentales”. El “juez infame” Maikel Moreno es el símbolo pero no es el único. Es urgente entender que para recuperar la democracia y terminar con las dictaduras, hay que poner en evidencia a sus “jueces infames” para que sean interna e internacionalmente procesados y sancionados. Por eso hay que saber quienes son los jueces infames, sus nombres y se verán rápidamente los beneficios que sus crímenes de lesa humanidad les brindan.

Hace 40 años de aquella infamia

Hace 40 años que ocurrió el “éxodo del Mariel”. Ciento veinticinco mil cubanos arribaron a Estados Unidos entre el 15 de abril y el 31 de octubre de 1980. Cuarenta años después los “marielitos” tienen un desempeño económico y social semejante al de la media blanca norteamericana, pero han servido, además, para revitalizar el mundo artístico hispano en Estados Unidos. Todo comenzó cuando llegó a Cuba un joven diplomático peruano llamado Ernesto Pinto-Bazurco Rittler. El 1 de abril a bordo de un autobús conducido por Héctor Sanyustiz viajaba media docena de cubanos desesperados por salir del país. Estrellaron el vehículo contra la entrada de la embajada peruana y lograron franquear el portón. Los guardias dispararon, hiriendo a Sanyustiz, pero le costó la vida a uno de los policías. Murió víctima del “fuego amigo”. En tres días entraron en la Embajada 10,856 personas: 5 personas por metro cuadrado de jardín. Fue un caso único en la historia de las relaciones entre países.Eran una muestra absoluta de la sociedad: había médicos, ingenieros, agricultores, abogados, gente muy educada, menos educada y nada educada. Los cubanos querían ser razonablemente felices, no héroes forzados al sacrificio de sus vidas por un personaje sediento de gloria. Entre 1965 y 1973 salieron 300,000 cubanos ordenadamente. En 1980 Fidel insistió en el mismo esquema. Sólo cambió el puerto de salida. En esta oportunidad no sería Camarioca sino Mariel. Afortunadamente, el crimen y las barbaridades que les hicieron a los “marielitos” fueron documentados por medio de la prensa, libros y películas. De pronto, el paraíso era una fuente de desencanto.  

DURA LEX SED LEX

Pudiéramos preguntarnos si la fe, entendida como la certeza de lo que se anhela, y la esperanza, o sea, la confianza en que ocurrirá aquello que deseamos, van unidas, en ese mundo complejo que es el alma. Pero, asimismo, cuál de ellas iría primero. Ese es el tema de una conversación entre dos venezolanos exiliados, dado el cataclismo generado durante las últimas casi dos docenas de largos años. “Dura lex, sed lex” “la fe y la esperanza se han unido, para salir de la penuria a la que nos tienen sometidos”. “Dios no olvida”. Esa pareciera la situación de una Venezuela destruida. Para castigar a los causantes y restablecerse como república ha de acudir a “Dura Lex, Sed Lex” y aplicarla en todo su rigor. Las probables injusticias, de haberlas, serían nimias, al comparárseles con los crímenes.

Popping the Party

U.S. criminal indictments against Venezuela’s Maduro and 14 other current and former officials for drug trafficking and what it means for the rule of law in Latin America. “Criminal groups have wasted no time in embracing today’s globalized economy and the sophisticated technology that goes with it. But our efforts to combat them have remained up to now very fragmented and our weapons almost obsolete. ”These were Kofi Annan’s opening remarks at the signing ceremony for the United Nations Convention against Transnational Organized Crime (UNCTOC) . Thursday March 27th 2020 when the US unsealed indictments against the President of Venezuela and the Chief Justice and the Minister of Defense as well as 11 other top dignitaries. Charges were  drug trafficking money laundering and terrorism. From the political view point the  unsealing of indictments also indicate the US does not recognize Mr maduro as a legitimate head of state. Also by virtue of posting rewards for anyone producing information leading to the arrest of the indicted dignitaries creates around each of them an environment of fear and mistrust in everyone surrounding them that could lead to desperation. And as we all too well know desperation is divine poison as it leads persons to take wrong and hurtful decisions. Ultimately it is their own doings that brings them down.  Because as Annan indicated  .”They are powerful, representing entrenched interests and the clout of a global enterprise worth billions of dollars. But they are not invincible”. Because they cannot withstand the universal enforcement of rule of law.

THE UNITED STATES APPLIES THE PALERMO CONVENTION: CASTROCHAVISM IS ORGANIZED CRIME AND NOT POLITICS

The “mechanism to fight Transnational Organized Crime more efficiently” established jurisdiction in the United States’ justice system, thus formalizing the concept that “Castrochavism” is organized crime and not politics. This is about the rule of law.  This is what the accusations of criminal wrongdoing filed in United States’ district courts. The “narco-terrorist conspiracy” involving the production and trafficking of cocaine was undertaken by this criminal group who controlled the de-facto political power under the label of “21st Century Socialism”, today known as “Castrochavism”. In columns, books, and conferences I have asserted -and today I insist- in that criminals who hold or held power in countries with Castrochavism dictatorships do not enjoy any type of immunity  or privilege, nor are they protected by any concept of sovereignty, non-intervention, nor territoriality, because they are an “organized criminal group” (Article 2 of the Palermo Convention) who commit “serious crimes of a transnational nature” (Art. 2, Subparagraph 2).  This is not a political matter, neither is it a matter of international affairs.  This is a matter of justice, of transnational crime.

Estados Unidos aplica la Convención de Palermo: el castrochavismo es crimen organizado y no política

El “mecanismo para combatir mas eficazmente la delincuencia organizada trasnacional” abrió competencia ante el sistema de Justicia de los Estados Unidos oficializando el concepto de que el “castrochavismo” es crimen organizado y no es política. Del imperio de la ley. De eso se tratan las acusaciones criminales en Cortes de Distrito de los Estados Unidos. La “conspiración narco-terrorista”, producción y tráfico de cocaína fue asumida por este grupo criminal que controla el poder político de facto bajo el alias de “socialismo del siglo XXI” hoy “castrochavismo”. En columnas, libros y conferencias he afirmado e insisto ahora, que los delincuentes que detentan y detentaron el poder en los países con dictaduras del castrochavismo no tienen ningún tipo de inmunidad o privilegio, ni están protegidos por concepto alguno de soberanía, no intervención ni territorialidad, porque se trata de un “grupo delictivo organizado” (Art. 2 de la Convención de Palermo) que comete “delitos graves de carácter trasnacional” (Art. 2 inc 2). Este no es un tema político ni de relaciones internacionales. Es un asunto de justicia, de crimen transnacional.

Se busca uno o varios patriotas venezolanos

Creo que esto significa el fin del chavismo. El jueves 26 de  marzo Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y otros de sus cómplices más cercanos fueron formalmente acusados de narcotráfico, lavado de dinero y colaboración con las bandas terroristas de las FARC, por las más altas instancias del gobierno de Estados Unidos. Incluso, les pusieron precio a las cabezas de este triste elenco. ¿Hasta cuándo durará Maduro al frente del gobierno de Venezuela? hasta que alguien de su entorno decida eliminarlos. Ese patriota venezolano que busca Estados Unidos puede invocar razones de Estado. Se trataría de evitar la eventualidad de una operación exterior contundente y generalizada a cargo de Estados Unidos. USA barrería desde el aire las instalaciones militares, mientras los venezolanos demócratas, acompañados de los brasileños y colombianos ocuparían el territorio. En ese caso el patriotismo no estaría reñido con las recompensas en metálico.