La OEA, centro polí­tico de Las Américas

La Organización de Estados Americanos, OEA, fué el último escenario del constante enfrentamiento hemisférico entre los que defienden la democracia sin apellidos y quienes promueven el Socialismo del Siglo XXI. La OEA, es un centro de debate político y económico, pero desde que el castrismo mostró sus ambiciones imperiales en 1959, ha sido el tablado principal de los antagonismos entre la libertad y las dictaduras ideológicas. Almagro durante toda su gestión ha estado enfrentado a los políticos identificados con el castro chavismo, en consecuencia, estos han recurrido a todos los recursos posibles para neutralizarlo y sacarlo de su posición. Para beneficio de la democracia y perjuicio de las dictaduras ideológicas Almagro obtuvo la mayorí­a de los votos.

Are We Shutting Ourselves??

“The question is whether it is necessary to adopt the Chinese formula and shut the whole country down,” Could not we strike a kind of Nash balance in public policy-making and create incentives for people to work harder and to protect themselves from the virus without suspending economic activity? In the West those of us that live in fully operational democracies need to advocate balance in our public policies so that lockdowns serve the purpose of planting the pillars for a strong rebound. And this could be achieved if Americans get the much heralded cash aid wrapped in distance learning courses that teach them robotics, coding and software writing. But just giving the public cash — without using the opportunity to offer retraining — could worsen their predicament as many economic activities are going to use the lockdown period to deepen their digitalization. This means less traditional jobs and more digital valuable jobs.

CORONONAVIRUS, OTRAS PANDEMIAS Y SUS CAUSANTE

La historia es testigo de un sinnúmero de enfermedades terribles, calificadas como “pandemias” por la Organización Mundial de la Salud.   Para esta importantísima Agencia de las Naciones Unidas, que tiene confiada la responsabilidad internacional de la salud pública, “pandemia no es otra cosa que una epidemia a una escala mayor, mucho más extendida. y una epidemia no es otra cosa que una enfermedad que alcanza un nivel de incidencia mayor que el normalmente esperado. Que el pesimismo no nos arrope, mantengamos la fe y la esperanza para salir airosos y proseguir combatiendo las pandemias, tanto las virulentas, como las de índole política, económica  y social.

Pandemia Covid-19: criminalidad de dictadores castrochavistas e indefensión de los pueblos

La pandemia prueba la naturaleza delictiva de los dictadores castrochavistas y la gravísima situación de indefensión de los pueblos de Cuba, Venezuela y Nicaragua. La libertad de expresión y la libertad de prensa son condiciones esenciales que demuestran el vigor de la democracia. El “castrochavismo” es “la denominación que describe el sistema de crimen organizado transnacional que usurpa el poder político. que debe ser tratado como una estructura de delincuencia organizada y no como proceso político”. El COVIT19 encontró a las dictaduras de Cuba, Venezuela y Nicaragua en crisis económicas y sociales terminales, en situación de miseria, con crisis humanitarias, como narco estados, con sus sistemas de salud prácticamente inoperativos por insuficiencia de recursos, medios e insumos y con condiciones de vida de sus ciudadanos por debajo de las mínimas sanitarias y de alimentación, con centenas de presos políticos y millones de exiliados. Frente al COVIT19 la dictadura jefe de Cuba optó por usufructuar la situación ofreciendo -sin éxito- sus “médicos esclavos” a otros países en busca de generar ingresos. El régimen usurpador de Venezuela usa la pandemia para recuperar el “poder factico de Maduro” con el apoyo militar. En Nicaragua decidieron afrontar “la pandemia con amor y marchando”. Los dictadores están usando la pandemia para fortalecerse en el poder que usurpan cometiendo mas crímenes, afirmando su poder de hecho para continuar sometiendo y oprimiendo. Es una situación que puede convertirse en una “hecatombe” o un “genocidio” contra pueblos que solo aumentan en su grado de indefensión.

COVID-19 PANDEMIC: CASTROCHAVIST DICTATORS’ CRIMINALITY AND THE HELPLESSNESS OF THE PEOPLES. 

The pandemic has proven the criminal nature of the Castrochavist dictators and the extremely serious situation of helplessness of the peoples from Cuba, Venezuela, and Nicaragua. Freedom of speech and freedom of the press are fundamental conditions that demonstrate the strength of democracy. “Castrochavism” is “the name that describes the transnational organized crime’s system that usurps political power which must be dealt with as a structure and undertaking of organized crime and not as a political process”. The COVID-19 pandemic found Cuba, Venezuela, and Nicaragua’s dictatorships in terminal economic and social crises, in a situation of misery with humanitarian crises, as narco-states, with their health systems practically non-operational due to the inexistence of resources, means and supplies and with their citizenry’s living conditions well under the minimum sanitary and feeding standards, with hundreds of political prisoners and millions of exiled. Under these conditions, now facing COVID-19 the lead-dictatorship from Cuba, seeking to generate needed income, chose to take advantage of the situation by offering up -without any takers- its “enslaved physicians” to other countries. Venezuela’s usurper regime uses the pandemic to regain “Maduro’s de-facto power” with the backing of the military. In Nicaragua, they decided to face “the pandemic with love and marching”. These dictators are using the pandemic to strengthen themselves in the power they are usurping, committing more crime, affirming their de-facto power in order to continue subjugating and oppressing.   It is a situation that can become a “catastrophe” or a “genocide” against peoples whose degree of helplessness only increases.

¿Por qué votamos como lo hacemos?

El voto democrático no siempre genera buenos gobiernos. Consecuentemente, entender la conducta del votante es uno de los temas más estudiados en ciencias sociales en disciplinas como economía, ciencia política, psicología y sociología. La teoría romántica de la democracia también señala que los votantes evalúan las calificaciones de los candidatos y votan por el candidato que mejor refleja sus propios valores políticos. Una teoría alternativa del voto democrático es la “Teoría Retrospectiva del Voto”. En contraste con la prospectiva teoría romántica de la democracia, la teoría retrospectiva ve a los votantes como evaluadores del rendimiento anterior de los líderes. Los votantes no necesitan estar informados o comprometidos como requiere la teoría romántica de la democracia. Identifican el buen o mal rendimiento del gobierno en base a cómo ha impactado sus vidas. Los votantes retrospectivos aprueban o desaprueban el rendimiento anterior, lo cual resulta un poderoso instrumento de rendición de cuentas electoral. El voto retrospectivo induce a los líderes a esforzarse por buenos resultados económicos para poder mantener sus cargos. En esencia, y quizás sin elegancia, no es la ideología política sino una mirada al espejo retrovisor lo que mejor explica por qué votamos como lo hacemos.

Why Do We Vote As We Do?

Democratic voting does not always produce good goverments. Thus, understanding voting behavior has become one of the most studied subjects in the social sciences straddling the disciplines of economics, political science, psychology and sociology. The romantic theory of democracy also posits that voters can asses the qualifications of competing candidates and then vote for the candidate that best matches their own political values. An alternative theory of democratic voting is the “retrospective theory of voting”. In contrast to the prospective romantic theory of democracy, the retrospective theory regards the voters as appraisers of the past performance of leaders. That is, voters need not be informed or engaged as demanded by the romantic theory of democracy. Voters identify good or bad government performance according to how it has impacted their lives. Retrospective voting expresses approval or disapproval for past performance and, as such, is a powerful instrument of electoral accountability. Retrospective voting induces leaders to strive for good economic outcomes in order to retain their jobs. In essence, and perhaps inelegantly, it is not political ideology but a look at the rearview mirror that best explains why we vote as we do.

Globalismo y Nacionalismo: Put The Planet First

La actual crisis comenzó en un mercado al aire libre de animales vivos en un remoto rincón del mundo. Las Bolsas de New York y Londres cayeron en picado. El acabose. El Armagedón. La anécdota se saldará con varios millones de muertos, incluso más de dos en Estados Unidos de acuerdo con la revista The Economist, esto debe ponerle fin al debate idiota entre los “nacionalistas” y los “globalistas”. El nacionalismo no sólo es una estupidez. Es peor aún: es imposible, pese a lo que digan o voten los partidarios del Brexit. La idea de “put America (o Inglaterra, Rusia, China o Alemania) first” es una necedad. El globalismo surgió, de manera embrionaria, hace miles de años, A fines del siglo XV el globalismo cobró un nuevo impulso con el descubrimiento de América en 1492. Finalmente, a partir de los siglos XVII y XVIII Francia y Alemania (que se convirtió en una nación unificada por Prusia en el siglo XIX) recogieron el testigo, mientras Inglaterra desataba la revolución industrial y se alzaba a la cabeza del mundo, desovando en América trece colonias que acabaron por independizarse y, como tuvieron muy en cuenta el pensamiento de la ilustración escocesa, terminaron por transformarse en la república más exitosa de la historia. Nada de esto hubiera sucedido sin una mentalidad globalista. Hay que olvidarse del nacionalismo. La democracia representativa, el culto por los derechos humanos, el mercado y la libertad. Eso también es la globalización. Put the planet first.

WHY IS UNITY SO HARD WHEN FACING CASTROCHAVIST DICTATORSHIPS?

The first two decades of the 21st century in the Americas has been a period for the installation and expansion of dictatorships that, although are now weakened, cannot be removed because there is no unity in the fight to regain freedom and democracy in Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Ecuador, and nations where Castrochavism established itself as a transnational organized crime’s system that wields political power. To stay in power, some of Castrochavism’s control and sustainment ingredients are; corruption and narcotics’ trafficking as producers of unlimited resources, the “judicialized political persecution” and the use of force to subjugate, along with massacres and torture, political prisoners and exiled, fear and the institutional breakdown, the setting up of de-facto regimes with a uniform methodology and the manipulation of information. Under these circumstances what is desirable is the unity of all leaders opposing the dictatorship in each country, but that does not happen and by contrast the visible split and confrontation between members of the opposition is a characteristic feature that enables the Castrochavist dictatorial system to remain in power.  Facts reveal that the unity needed to defeat Castrochavist dictatorships is constantly sabotaged by “functional opposition members” who respond to the regime’s interests -which turn out to be their own interests as well- helping to maintain the dictatorial status quo. Moreover, the absence of unity of command and strategy weakens democracy’s options and portrays the dictators’ false image of strength. Now is the time to show that the unity needed, to remove dictators and end dictatorships, is possible to achieve.

Bernie Sanders y Cuba

Es incomprensible que después de los más de 100 millones de muertos causados por el comunismo, los enormes perjuicios causados a la humanidad y el rotundo fracaso económico del modelo socialista, hayan personas como el senador Bernie Sanders que defienden proyectos parecidos o similares, al de la extinta Unión Soviética y Cuba. El apóstol cubano José Martí escribió, “La ignorancia mata a los pueblos”. El premier británico Winston Churchill dijo, “El vicio inherente al capitalismo es el desigual reparto de la riqueza; la virtud inherente al socialismo es el equitativo reparto de la miseria”. El señor Sanders tiene todo el derecho a pensar y expresarse como dictan sus convicciones, pero aquellos que no piensan como él tienen el deber de exponer sus puntos de vistas. Callar no es una solución, la complicidad del silencio no ayuda a resolver los problemas ni a aclarar entuertos.