Los presos políticos del castrochavismo no pueden seguir siendo invisibles.
La judicialización de la persecución política es crimen, un concurso delictivo real integrado por delitos de falsificación material, falsedad ideológica, uso de instrumentos falsificados, acusación y denuncias falsas, consorcio delictivo, delitos contra la fe publica, prevaricatos, detenciones arbitrarias, tortura y mas. Todos estos delitos institucionalizados bajo el poder del Estado y apoyados en “leyes infames” (que violan los derechos humanos). Es “crímen de lesa humanidad” y “terrorismo de Estado”.



