Presos ¿por qué?

Los regímenes que se sostienen en la represión y el encarcelamiento de los que disienten deben ser repudiados y sus víctimas apoyadas en todas las instancias. Es justo felicitar a los funcionarios del gobierno estadounidense por su firme respaldo a los hombres y mujeres que por luchar por derechos universales están presos.

Justicia para los oprimidos

El castrismo no es un sistema de ideas, sino un método eficiente, por su falta de escrúpulos y violación sistemática de la dignidad humana, como medio para toma y conservación del poder. Un entramado que no responde a patrones éticos ni doctrinales, una maña que se sustenta en un aguzado sentido de la oportunidad que se refleja en las profundas contradicciones que concurren en su búsqueda del poder y durante el ejercicio del mismo.

Seis décadas en la oscuridad.

La resistencia que se inicio en 1959, dentro de la isla como en el exterior, ha marcado pautas trascendentes. El resultado ha sido cruento. La dictadura ha durado 60 años pero los que se le oponen llevan el mismo tiempo de lucha en su contra, una muestra, en todos estos años la prisión política ha estado presente. Mientras no haya libertad, habrá Resistencia.

El decoro vence.

Sin duda alguna cualquiera que arriesgue su vida por enfrentar un régimen de fuerza es merecedor de respeto y admiración sin que importe el tinte ideológico de la dictadura que combate, pero cuando usa su cuerpo como arma y toma la ruta de la inmolación, esos sentimientos se acrecientan si se tiene un mínimo de decoro.