El último acto de Cubazuela
Nicolás Maduro, el sustituto impuesto por Cuba, se está ahogando por su rapiña, incapacidad y estupidez. Raúl Castro, viejo y cansado, ha nadado para salvarlo, pero, como suele ocurrir, los dos están a punto de asfixiarse en el turbulento remolino postcomunista. La imagen de Venezuela es pésima y está dejando al régimen cubano sin amigos ni salvavidas. La ironía es que conquistaron Venezuela tragándose a Chávez y a Maduro y ahora se han indigestado.

