La decadencia del proyecto imperial de Estados Unidos

Los europeos continúan dispuestos a morir o matar por sus naciones respectivas, pero no por la Unión Europea. La persistencia de este fenómeno es muy peligrosa. El Manifiesto Comunista comenzaba con una frase muy periodística: «Un fantasma recorre a Europa. El fantasma del comunismo». Si en vez de la palabra «comunismo» los autores hubiera escrito «nacionalismo» tal vez hubiesen acertado. La tendencia aumentó notablemente en el Parlamento Europeo. A mi, en cambio, me parece un síntoma de la agonía de la hegemonía americana y el fin gradual del mundo surgido tras la Segunda Guerra mundial. Entramos en una etapa mucho más peligrosa. Frente a la URSS todo era más claro, más fácil, probablemente mejor.