Justicia Cuba en Costa Rica

Costa Rica, está libre de afrentas por las convicciones de su pueblo y el compromiso con la democracia demostrada por sus líderes desde hace muchas décadas. Visité, su capital, San José hace pocos días. Mi primera impresión fue muy positiva. La Comisión Internacional Justicia Cuba, que investiga los crímenes de lesa humanidad del castrismo, viajó al país centroamericano por invitación de Dragos Dolanescu diputado a la Asamblea Nacional. Los integrantes de la comitiva de Justicia Cuba sostuvieron encuentros de trabajo con exiliados nicaragüense que fueron brutalmente atacados por los sicarios de Ortegacastrismo y en nominar un Tribunal Internacional que juzgue sus crímenes, propuesta que encontró amplio respaldo en una resolución de la Organización Demócrata Cristiana de América y en otras muchas personalidades ticas, un país siempre amenazado y envidiado por el castrismo.

¡Ah, el Brexit!

Me parece razonable que los organismos internacionales y las propias naciones evolucionen y se unan o separen, siempre que lo hagan pacíficamente y con arreglo a leyes previamente pactadas. Una pequeña mayoría de los británicos decidió salir de la Unión Europea. La idea es que estadounidenses, canadienses, irlandeses, británicos, australianos y neozelandeses forman un universo diferente al del resto del planeta. Comparten los hallazgos de sus servicios de inteligencia, han hecho la guerra codo con codo, hablan inglés y suscriben más o menos los mismos valores y percepciones. Todas las naciones que forman parte de la UE deben refrendarlo en un plebiscito que se gana o se pierde por mayoría simple, pero eso es absurdo. Tanto participar como darse de baja de ciertos organismos son decisiones trascendentes que van a afectar el desempeño de las generaciones venideras. Es conveniente darles la bienvenida a los nuevos socios o, en su defecto, despedirlos amablemente. Pero ahorrándonos todos el lamentable espectáculo del Brexit