El control cultural del castrismo.
Los beneficios del intercambio cultural con el régimen castrista van mas allá de las ganancias que esas actividades económicas puedan generar a la dictadura o la injusticia que artistas y creadores exiliados no puedan actuar en el país que los vio nacer. La censura en un régimen totalitario es contra la creación y el creador. El control sobre la creación es clave para el castrismo. La dictadura usa el cordón umbilical de la memoria para obtener beneficios políticos al influenciar la conducta y decisiones de aquellos que olvidaron los pasados sufrimientos y abusos padecidos. Los resultados del cambalache cultural le aportan a la dictadura beneficios intangibles que superan ampliamente los monetarios, porque a través de esas relaciones, extiende su influencia más allá de sus fronteras a la vez que genera conflictos de los cuales siempre sale beneficiada por su habilidad para aprovechar los espacios de libertad y derechos que otorgan las democracias.

