Venezuela: la negociación es la trampa para elecciones en dictadura

La lucha por la libertad y la democracia en Venezuela ha pasado del estancamiento a la clara ventaja a favor de la dictadura que ha logrado retornar a la «negociación» como parte de la estrategia de las dictaduras castrochavistas para retener el poder. El diálogo o negociación ya han causado el daño inicial de restituir la condición de «sujeto internacional» al régimen de Nicolás Maduro declarado como «usurpador» y disimular la ocupación de Cuba, además de poner en duda la condición de «Presidente y Jefe de Gobierno» de Juan Guaidó, quien es aceptado solo como Presidente de la Asamblea Nacional. La negociación conduce a que Maduro continuará detentando el poder hasta que con algunos retoques se garanticen «elecciones en dictadura». Venezuela continuará siendo un narco estado y los grupos criminales pasaran a ser «militancia» del legitimado partido de la dictadura. La negociación como parte de la estrategia castrochavista y buena trampa, habrá logrado el cambio para que nada cambie.

El control cultural del castrismo.

Los beneficios del intercambio cultural con el régimen castrista van mas allá de las ganancias que esas actividades económicas puedan generar  a la dictadura o la injusticia que artistas y creadores exiliados no puedan actuar en el país que los vio nacer. La censura en un régimen totalitario es contra la creación y el creador. El control sobre la creación es clave para el castrismo. La dictadura usa el cordón umbilical de la memoria para obtener beneficios políticos al influenciar  la conducta y decisiones de aquellos que olvidaron los pasados sufrimientos y abusos padecidos. Los resultados del cambalache cultural le  aportan a la dictadura beneficios intangibles que superan ampliamente los monetarios, porque a través de esas relaciones, extiende su influencia más allá de sus fronteras  a la vez que genera conflictos de los cuales siempre sale beneficiada  por su habilidad para aprovechar los espacios de libertad y derechos que otorgan las democracias.