Mujica, un hombre agradecido.
Son realidades incontrastables, el castrismo contó con habilidades y recursos para chantajear y atemorizar a personalidades y entidades, que incluían, por igual, discursos y promesas de un mundo mejor. Fidel Castro fue un maestro de las promesas y de los fraudes. Esa izquierda caníbal, la que se ejercitó en Cuba y la que no, es la mejor coraza que posee el castrismo para ocultar sus crímenes, siendo uno de ellos el ex mandatario uruguayo José Mujica. La alianza de los Castro con los Tupamaros de Mujica se selló con sangre, al igual que varios ciudadanos uruguayos fueron víctimas mortales de quienes agradecidos, callan ante los horrores del castrismo.

