Quiñones Haces, periodismo libre, hombre libre.
Una de las primeras metas de totalitarismo dinástico cubano fue establecer un control estricto sobre la prensa a través de la confiscación de los medios y la intimidación a los periodistas. Fue una penosa realidad que trabajadores de los medios, periodista y demás, se convirtieron en cómplices del nuevo régimen en la instrumentación de una estrategia de intimidación. Las dictaduras, ideológicas y no, están conscientes que los periodistas comprometidos con sus deberes y derechos son una amenaza innegable a su sobrevivencia. La prensa escrita fue acosada, vilipendiada y sometida. La prensa independiente también se mudó a presidio. Y aunque siguieron cruentas décadas de represión, cárcel y paredones, la prensa libre no fue sepultada, al extremo que el pasado 9 de agosto otro hombre libre, el periodista independiente y abogado, Roberto Jesús Quiñones Haces, fue condenado a prisión por informar y difundir la verdad, lo que ha motivado numerosas reacciones internacionales.

