«CONNECT THE DOTS»
La Venezuela de Nicolás Maduro sólo se sostiene gracias a la siniestra ayuda de la inteligencia y contrainteligencia de la metrópolis cubana. Carlos Sánchez Berzaín, Director Ejecutivo del IID, en su ultimo libro titulado «Castrochavismo» sostiene que la cuestión ideológica ha pasado a un segundo plano y los países del «Socialismo del siglo XXI» se dedican al narcotráfico, la extorsión, el asesinato, la tortura y el apresamiento o exilio de opositores. Esas actividades, que incluye, si es necesario, la creación de «oposiciones funcionales», las ocultan tras un falso manto democrático creando las primeras «dictaduras electorales con lenguaje de izquierda» que recuerda la historia del continente. Naturalmente, «el modelo cubano» significaba el empobrecimiento progresivo del país. Pero lo más grave de esa pesadilla de pobreza y brutalidad es que el «modelo cubano», tiene que crecer a expensas de otras sociedades. Cuba necesita exportar su revolución para poder sobrevivir. La mercancía que ofrece a cambio es su propio ejemplo: sesenta años de férreo control de una pobre gente que ha perdido cualquier vestigio de libertad. Ojalá América Latina reaccione y sea capaz de «connect the dots». En ello les va la vida.

