Las avispas del castrismo

Es de suponer que hay muchos profesionales, particularmente, abogados, actores y actrices que por razones de oficio se ven precisados a cumplir diligencias que no son de su entera satisfacción, otros, al contrario, sentirán placer en asumir sus responsabilidades  al defender o interpretar sujetos cuya conducta de vida han sido negativas para la sociedad. Esta columna es para comentar una reciente película que recoge las actuaciones  de cinco sujetos que espiaron a favor de la dictadura más cruenta de las Américas. Servidores conscientes de una tiranía y no patriotas arriesgados que defendían a un gobierno de una agresión extranjera. Los espías de esta película fueron sancionados en procesos judiciales ajustados a derechos.  Ellos planeaban  infiltrarse en bases militares estadounidenses, sabotear instalaciones aeronáuticas e informar sobre actividades militares. Estos individuos no defendían una democracia, sino un sistema  que apabulla a sus ciudadanos. Entonces «por qué presentar como buenos a los que sirven a los malos».