Cuba, huelgas y marcha de Girasoles.
Mientras hay sujetos que se prestan a conculcar los derechos de sus pares, hay ciudadanos que arriesgan su libertad, y hasta la vida, para defender los derechos de todos, aun, siendo conscientes, de que tal vez solo recibirán agravios. Es una penosa verdad, hasta vergonzante, que en toda sociedad haya un número importante de sujetos que se prestan a servir de verdugos. En Cuba, es importante reiterarlo, la oposición ha recurrido a diversas estrategias de lucha. La política y armada, otras variantes han sido la defensa de los derechos humanos y la acción cívica, como esos hombres y mujeres que recientemente organizaron la «Marcha de los Girasoles» y la huelga de hambre, como actualmente Guillermo del Sol Pérez, un periodista independiente, con problemas de salud, diabético e hipertenso que tiene sus documentos de viaje actualizado y la dictadura le niega el derecho a viajar. En consecuencia, personalidades y organizaciones, al interior de la Isla, están desarrollando una cruzada para que los organismos internacionales, incluida Naciones Unidas, se pronuncien contra las constantes y arbitrarias prohibiciones de salida a los activistas, demandando una acción urgente a favor del cese de una práctica que pone en peligro la vida de los ciudadanos.

