LA ESTUPIDEZ ES INMORAL o el gran error del impeachment contra Trump.
La estupidez siempre acaba siendo inmoral porque tiene pésimas consecuencias sobre inocentes e incluso sobre la causa que se pretende impulsar. El procedimiento de impeachment contra Trump tiene prácticamente una nula posibilidad de salir adelante. El argumento de los demócratas resulta jurídica y fácticamente muy débil. Esa incapacidad para aceptar la derrota arrastró al partido demócrata al absurdo del denominado Russiagate. Nancy Pelosi no ha sabido, no ha podido o no ha querido resistir las presiones del sector socialista y ha decidido ir hacia un procedimiento de impeachment que es prácticamente imposible de ganar. Al fin y a la postre, las próximas elecciones serán determinadas por algo tan prosaico y necesario como la economía. Si Trump consigue mantener las cifras de crecimiento y de empleo – realmente excepcionales – pasará ocho años en la Casa blanca. En uno o en otro caso, la maniobra del impeachmente se revela como una acción estúpida y como toda estupidez, inmoral. En el pecado, es de esperar, este partido demócrata se puede llevar la penitencia.

