La radicalización de Fidel Castro
A fines de los años cuarenta, cuando Fidel estudiaba Derecho en la Universidad de La Habana, fue seducido por las tesis leninistas; recitaba de memoria páginas enteras de ¿Qué hacer?, el ensayo en el que el ruso describe la toma del poder». Incluso, el propio Fidel, llegó a decir que «era marxista-leninista y lo sería siempre». Su función era «entrar» en el Partido Ortodoxo, una formación socialdemócrata (y anticomunista), y radicalizarlo desde dentro. Fidel no se hizo antiyanqui por la mala conducta de Estados Unidos, pelear con sus vecinos gringos era su destino. Como en el cuento del alacrán: «era su carácter».

