USA y UNA NUEVA INSTITUCIONALIDAD INTERNACIONAL
La verdad es que no es un tema menor: este entramado internacional es una poderosa alternativa global al liderazgo de USA, que sigue siendo el único país con la capacidad de abordarlo, y por la mejor de las razones: sus propios intereses nacionales. En otras palabras, no hay otro país con la capacidad de impulsar el desarrollo de instituciones políticas y económicas globales, pero adaptadas a la realidad del siglo XXI, con menores sesgos y sin una burocracia que se ha auto otorgado una función reñida con la democracia, y con una estructura global basada en Estados nacionales desde hace siglos. Lo anterior, sea quien sea el electo en las próximas elecciones presidenciales, y si el Congreso tiene mayoría demócrata o republicana. Es además una posibilidad para que Estados Unidos recupere algo perdido: una política exterior bipartidista. Es también una oportunidad para mejorar las relaciones con sus rivales en lo militar (Rusia) y en lo económico (China, también crecientemente en lo tecnológico), quienes probablemente apoyarán algo así. Es un tema altamente relevante, con la capacidad de marcar no solo la política de USA, sino sobre todo las características del mundo globalizado que corresponde a la época histórica que nos ha tocado vivir.

