Felices Fiestas
Términos como el de Felices Fiestas, presente en mucha de la publicidad de radio y televisión, obvian que los días que se festejan tienen que ver con una religión en particular y no con actividades de carácter personal o circunstancial. No estamos envueltos en un conflicto de nacionalidades, política o ideologías. Es mucho más profundo. Estamos en un trance que amenaza quebrantar los fundamentos de nuestra manera de vivir que a pesar de sus omisiones e incorrecciones es más que evidente que se corresponde mejor que ningón otro con la condición humana. Tolerar y respetar es fundamental para la convivencia, no es racional aceptar la cohabitación con aquellos que quieren destruir los valores y costumbres sobre los que se sostiene la sociedad que les acoge, tal acción, sería como abrir la espita del crematorio donde tendrá lugar la incineración de las convicciones de quien por propia voluntad, dejará de ser libre y se convertirá en esclavo. El primer deber de un hombre libre es defender sus convicciones y no cometer suicidio.

