La rebelión de los “giles”
Vi en Madrid una extraordinaria película argentina: “La Odisea de los giles. Se centra en el “corralito” y cuenta como el Estado despojó de su dinero a un buen número de ciudadanos, con el agravante de que los bien informados procedieron a desplumar a los “giles”, a los que nada sabían. El film narra la historia de un pequeño número de “giles” que no se resignaron y contraatacaron. Cuando la maquinita de imprimir billetes no está en poder de gobernantes irresponsables, se limita la cantidad de locuras al alcance de gentes que no entienden que el gasto público debe estar en función de la producción, la productividad y la capacidad de recaudar dinero sin destruir al sector privado. Las otras tres características del dinero son las que recogen los manuales de economía: sirve para intercambiar cosas; es un depósito de valor para conservar ahorros y propiedades; y es una ‘unidad de cuenta’ para asignar los precios, Naturalmente, lo ideal es tener una moneda propia que se ajuste a la cambiante situación internacional. Ya son tres los países dolarizados (Panamá, El Salvador y Ecuador). Tal vez les convenga a Venezuela, Cuba y, en menor grado, Argentina, aunque los dos países caribeños tengan que renunciar a sus disparatados modelos económicos. Aviso urgente: o esos países adoptan una moneda fuerte o los “giles” se van a sublevar,

