Cuba, adicta al espionaje
Los cubanos reaccionan ante la prohibición de vuelos más allá de La Habana. La gente en Cuba ha estado criticando la decisión del presidente Donald Trump el viernes 25 de octubre de prohibir los vuelos estadounidenses a todas las ciudades cubanas, excepto La Habana. Aquellos que por complicidad o ingenuidad niegan que la dictadura de los Castro esté en disposición y capacidad de espiar, estarán sorprendidos por la reciente información de que descubrieron en España una red de espionaje al servicio de la dictadura insular. El gobierno de La Habana espía todo y a todos. No importa si son amigos, enemigos o simples compañeros de viaje. Cometen un grave error aquellos gobiernos o dirigentes públicos que por simpatías o compromisos ideológicos relajan sus controles de contrainteligencia con La Habana. Los agentes insulares siempre van a estar en función de su gobierno y no alteran sus objetivos. Por último, aquel decir de Ernesto Guevara en la Asamblea General de Naciones Unidas en 1964, de que “Fusilamientos, sí. Hemos fusilado. Fusilamos y seguiremos fusilando mientras sea necesario. Nuestra lucha es una lucha a muerte”, es válida para ilustrar el compromiso con el espionaje. “El castrismo seguirá espiando y desestabilizando. Su lucha es a muerte”.

