Las sanciones a Rosneft y el petróleo venezolano

La mayor preocupación del gobierno venezolano es que los miembros de las fuerzas armadas y otros elementos que reprimen a miles de venezolanos dejen de ser leales al régimen. Altos funcionarios políticos y militares se benefician del narcotráfico. Pero eso no es todo; también existe la minería de oro ilegal. Miles de trabajadores que perdieron sus empleos en la empobrecida economía venezolana se han trasladado a la región amazónica para trabajar en esa industria ilegal. Se ha sometido a los mineros acusados de robar o de violar las normas de las minas a amputaciones, torturas y asesinatos. Testigos han relatado que vieron amputarles o dispararles en las manos a trabajadores sospechosos de robar. Se informó que el ex vicepresidente venezolano Tareck El Aissami supervisa esas operaciones en nombre del gobierno venezolano. El Aissami, que integra la lista de los más buscados del Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE por la sigla en inglés), tiene fuertes conexiones con Irán y Hezbolá y ha facilitado sus operaciones en América Latina. Venezuela se ha convertido en una pesadilla con fuerte apoyo de Rusia, que ha tomado el control del petróleo venezolano. Es por eso que aplaudo la decisión del gobierno de Trump de sancionar a la empresa petrolera rusa Rosneft, que controla más del 70 por ciento de las exportaciones de petróleo venezolano. Rosneft le ha dado nuevo impulso a Petróleos de Venezuela (PDVSA) y puede permanecer en Venezuela para siempre, mientras que Estados Unidos y las empresas estadounidenses podrían verse obligados a salir de Venezuela indefinidamente. Venezuela Es por eso que aplaudo la decisión del gobierno de Trump de sancionar a la empresa petrolera rusa Rosneft, que controla más del 70 por ciento de las exportaciones de petróleo venezolano. Rosneft le ha dado nuevo impulso a Petróleos de Venezuela (PDVSA) y puede permanecer en Venezuela para siempre, mientras que Estados Unidos y las empresas estadounidenses podrían verse obligados a salir de Venezuela indefinidamente. Tenemos que encontrar formas de combatir directamente el contrabando y las exportaciones de oro venezolano, así como impedir que el régimen burle las sanciones actuales. Pero también necesitamos apoyar militarmente a las fuerzas de la oposición en Venezuela, evitando la intervención directa de las tropas estadounidenses. Puede que no tengamos más remedio que considerar esa opción más de cerca.