La dictadura está ganando las elecciones en Bolivia y el efecto será devastador en las Américas

La caída del dictador Evo Morales y el establecimiento de un gobierno interino para iniciar la transición a la democracia sorprendió a todo el mundo porque fue el resultado de un proceso auténticamente popular de resistencia civil que fue desnudando a Morales hasta dejarlo sin gobierno. Con actos terroristas instruidos por Evo Morales desde México y con la fuerza de movilización criminal de sus cocaleros del Chapare, de sus movimientos sociales (colectivos) y la intervención de grupos armados, de las FARC y otros, la dictadura abrió negociaciones con el gobierno interino. El resultado fue una bien simulada división del Movimiento al Socialismo (MAS) el instrumento político de Evo Morales y del narco en Bolivia, que llegó a parecer el sostén del gobierno interino desde la Asamblea Nacional. La estrategia dictatorial funciona. Si los candidatos Añez, Camacho y Mesa no se unen, cosa que parece poco probable, la dictadura de Evo Morales que nunca ha dejado el poder, retomará el gobierno en Bolivia con efectos devastadores que garantizan la continuidad del narcoestado. Con Bolivia reintegrada al castrochavismo con un triunfo electoral, la impunidad, el narcotráfico y la persecución política estarán garantizadas y las Américas mucho mas amenazadas en el ataque a Colombia, Chile, Brasil, Uruguay, Ecuador.

¿Una nueva ola represiva en Cuba?

La represión es una práctica regular de la dictadura insular, pero los grandes operativos represivos son preparados minuciosamente por altos oficiales policiacos que evalúan cuidadosamente las repercusiones internas y externas, y hasta la dimensión de la operación.La dictadura es consciente que su capacidad de vender sueños está agotada. Son muchos los fracasos acumulados y al parecer se han percatado que el alto número de cubanos con vocación masoquista se ha ido reduciendo. A la dictadura le es significativo seguir intimidando a la población, pero le es especialmente importante repetirle a la clase dirigente de que no hay espacios para disentimientos. Otro factor que la dictadura tendría en consideración para acentuar la represión es que las necesidades crónicas de la población son cada vez más intensas y las posibilidades de satisfacerlas casi nulas. Es tiempo más que suficiente de llamar la atención de aquellos cubanos que dentro y fuera de la Isla se han prestado para la labor de victimarios. También es hora de que se señalen a gobiernos, instituciones y personalidades extranjeras que sirven de testaferro a un gobierno totalitario.