Bernie Sanders está promoviendo leninismo y polarización, no seguridad social
En septiembre Sanders dijo que «los billonarios no deberían existir». Como señaló Fareed Zakaria, los países escandinavos «tienen más billonarios per cápita que los Estados Unidos». Algunos de los competidores de Sanders en las primarias demócratas han criticado su ambicioso plan del cuidado de la salud basado en un seguro general de salud administrado por el gobierno Federal y su plan de educación universitaria gratis, como un proyecto imposible de llevar a cabo. Estos comentarios son técnicamente correctos, excepto que Sanders no es meramente un proponente de un par de programas sociales. Es un promotor de una peligrosa cultura que puede convertirse en hegemónica si no se le pone fin. Sanders ha hecho de la reducción de la desigualdad su meta principal. La desigualdad es también el resultado de la creación de riquezas que a su vez provee empleos. Si traducimos el concepto a una realidad empírica, las creencias de Sanders están más cerca del concepto de Lenin de la guerra de las clases sociales. En el mundo de Lenin no existe la posibilidad de una reconciliación entre el capital y el trabajo. La ideología de Sanders es crear una cultura que podría tornarse peligrosamente hegemónica, esta retórica podría tener devastadoras consecuencias para la política exterior de Estados Unidos, un área donde la rama ejecutiva tiene más poder de decisión que en otros aspectos. Lo que podríamos esperar de Sanders en caso de ser elegido presidente, es un repliegue de los Estados Unidos a sus fronteras, y también una política exterior americana que abdicaría responsabilidad por la estabilidad del mundo. Sanders comenzó a ganar popularidad en las primarias, esta energía perdió velocidad pero Sanders está todavía lejos de ser derrotado. Joseph Biden debería no solo enfocarse en la necesidad de derrotar a Trump, pero en la necesidad de derrotar a Sanders y toda su cultura política.

