CHINA Y LAS CONSPIRACIONES
Si bien es verdad que la balanza comercial favorece a los chinos, tampoco hay la menor duda de que ese fenómeno ayuda a los Estados Unidos a financiar el déficit, recuperando los dólares “invertidos” en la operación de mantener a los americanos razonablemente abastecidos, a precios muy baratos y con impuestos notablemente bajos.

