El capitán Borges, 22 años preso
El capitán de la contrainteligencia castrista, Ernesto Borges Pérez, fue arrestado en 1998, por intentar pasar información sobre 26 espías que la dictadura preparaba para infiltrar en suelo estadounidense. Un hombre libre, que como otros muchos ciudadanos cubanos, hombres y mujeres, han perdido la salud y envejecidos en la cárcel por defender sus convicciones. Borges cumple 22 años tras las rejas, de los cuales, al menos 10, han sido en celdas de aislamiento, sin ventilación y en la oscuridad. Está casi ciego y tiene otros muchos serios quebrantos de salud. El régimen cubano ha sido por oficio motivador de odio y exclusión, como consecuencia de su naturaleza represiva. En la isla hay decenas de miles de personas en prisión por actos que en cualquier otra sociedad son legítimos y seis décadas después de haberse inaugurado la tiranía hay 134 personas condenadas por reivindicar su derecho a pensar y actuar libremente, según la ONG, Prisoners Defenders.

