El Mundo desdichado de los Castro
La genética fue para Fidel Castro mucho más que una ciencia que prometía grandes progresos económicos. El régimen hubiera tenido un rotundo éxito en el control social si hubiera contado con la capacidad científica y tecnológica para crear individuos obedientes y sumisos en laboratorios como describe Huxley, aunque evidentemente ha contado con éxitos parciales como lo confirman 62 años de tiranía, sin embargo, a través de esas décadas no han cesado los brotes de protestas de ciudadanos dignos, que contrario a la mayoría de la población, que tal parece le inocularon en los cromosomas la sumisión y obediencia, reclaman sus derechos arriesgando la libertad y la vida.

