Perú en la encrucijada.

Pedro Castillo, como hiciera Hugo Chávez en su momento, va por la Refundación, plantea una nueva constitución que establecerá las pautas por las cuales se regirá el país. Favorece que el estado, en realidad los individuos que detentan el poder, sea regulador de la vida de todos y si un estado débil es peligroso, lo es mucho más aquel que está controlado por un grupo de Iluminados que se sienten capaces de decidir sobre la vida de los otros.