AMIGOS DE LA POLICIA NACIONAL, NO DESTRUYAN SU INSTITUCIÓN
Por Ismael Schabib Montero
Un credo de ustedes que tal vez siga vigente dice: “Guardia fiel que te importa la vida si alumbrando te mata el deber…” Para ser policía en Bolivia hay que tener mucha vocación, mucho deseo de servir al prójimo, de proteger a las personas del crimen arriesgando la vida continuamente, ganando un sueldo miserable. Es una profesión difícil de ejercer porque las 24 horas del día un policía lucha contra el crimen a veces en condiciones de desigualdad, especialmente cuando al policía nadie lo defiende y a los criminales malas autoridades los protegen, que hacen más daño que los mismos delincuentes.
Imagino que al igual que los médicos que se contagian de enfermedades que curan, los policías pueden contagiarse del crimen que combaten. Es en esa circunstancia cuando aparece el criminal protegido por el Estado. El delincuente más peligroso.
Existe otra situación que hace del policía un ser despreciable, que no es cuando estoicamente se para en una calle para proteger a la ciudad de los exaltados que quieren destruirlo todo abusando de su derecho a protestar.
Es despreciable un policía que confunde su servicio a las autoridades legal y legítimamente establecidas, con la subordinación a un partido político o cuando es parte de una dictadura que es la expresión nítida del crimen organizado.
En la actualidad con mucha impotencia y bronca vemos a los miembros de la Policía Nacional ubicados en el peor lugar que pueden estar, tomando parte del mal, defendiendo militantemente a un gobierno que atropella la Constitución Política del Estado, corrupto y sospechoso de narcotráfico, prestándose para inventar pruebas contra inocentes, planificando y organizándose para neutralizar una protesta pacífica, golpeando a los manifestantes, a gente que lo único que quiere es que se respete la Ley. Vemos a “nuestros” policías con temor y bronca y no con aprecio, admiración y respeto.
El sueldo de ustedes, como el de todos los profesionales que sirven al Estado, sale del bolsillo de todos los bolivianos, de la riqueza que genera nuestro suelo, nuestro territorio, no sale del maletín negro de la dictadura criminal y corrupta que le da una limosna de lo que roba.
Amigo policía, no destruya su importante institución actuando como un sicario del mal que sirve a la dictadura y agrede a su pueblo que es la sociedad que ha jurado defender. ¡Usted también es el pueblo, cumpla su deber defendiendo la ley y a la democracia que tanto bien le ha hecho y le hace a la Policía Nacional porque la dignifica!
Ismael Schabib Montero
VICEALMIRANTE DE LA REPUBLICA DE BOLIVIA




