El Jurado Nacional de Elecciones de Perú deniega justicia y acepta el fraude.

Para constatar que en Perú se encubren delitos cometidos en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales y que no se trata de elecciones libres ni justas, basta leer las resoluciones dictadas por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) que niegan la nulidad de votaciones de mesas de sufragio en las que se ha denunciado y probado la “falsificación de firmas”. Argumentando que no tienen competencia sobre la falsificación de firmas y ordenando la remisión del asunto a un proceso penal, las máximas autoridades electorales deniegan justicia y aceptan el fraude para el cómputo final.

Todos esperan un Gorbachov dentro de Cuba

El cáncer cubano ha hecho metástasis por la geografía latinoamericana. Está presente en Venezuela y en Nicaragua (y muy pronto asomará su cabeza totalitaria en Perú, decimos nosotros). Mientras el gobierno cubano practica el más hondo y repulsivo racismo –de acuerdo con la carta de marras-, simultáneamente la Unión Europea le entrega a España la orientación de su política hacia la Isla, en lugar de contar con el consejo de Lituania, el pequeño país báltico que primero se liberó del yugo soviético.

La nueva Gran Colombia.

En esa dualidad, lo hipotético y lo existente, es pertinente la información de la periodista Oriana Rivas de que China, Rusia e Irán promueven una “Gran Colombia”, fundamentándose en el experto en seguridad global, Joseph Humire, cuyo analisis confirma que esos tres países utilizan a Venezuela como plataforma para crear un único territorio en la región, camino, presagiándolo, a hacerla suya.

¿Huracán o huaico bolivariano?

Fracasaron en su objetivo de ganar las elecciones en Ecuador, y ahora intentan lograrlo en el Perú. De conseguirlo, Ecuador y Uruguay serán los próximos objetivos para conquistar todo el continente. Resta conocer, empero, si el poderoso huracán bolivariano terminará envolviendo a sus promotores o si se trata, simplemente, de un pequeño y temporal huayco político.

La Unesco y el Che.

Seguimos sin comprender la devoción de los ecologistas, que ignoran voluntariamente que Guevara arrasó los bosques de Cuba colocando dinamita en las raíces de los arboles que demolía usando bulldozer encadenados. Si a derribar estatuas y negar reconocimientos vamos se debería tener en cuenta que el «Che» junto a los hermanos Castro, Fidel y Raúl, encarcelaron a prostitutas, perseguían a religiosos y como colofón crearon campos de concentración a los que llamaron Unidades de Ayuda a la Producción, UMAP, en los que encerraban a todo el que no se plegara a los postulados de la clase dirigente dándole preferencia a quienes no tuvieran la orientación sexual políticamente correcta desde la visión homofóbica Guevarista.

¡No a otra Venezuela!

Esperemos que en Nicaragua no llegue a correr sangre, esperemos que el criminal e inmoral binomio Ortega-Murillo no logre una vez más engañar al mundo con triquiñuelas y el país tenga que vivir el infierno de la Venezuela Chavista . Hoy la que detenta verdaderamente el poder es Rosario Murillo, un personaje siniestro, que mucho se parece a otro personaje maléfico femenino de nuestro continente, Cristina Fernández de Kirchner, que también quiere mantenerse en el poder a todo costo.

La rebelión como el supremo recurso contra la tiranía y la opresión

La Declaración Universal de Derechos Humanos considera “esencial que los Derechos Humanos sean protegidos por un régimen de Derecho a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión”….las dictaduras del siglo XXI los violan con presos, torturados, perseguidos y exiliados. La dictadura de Nicaragua repite crímenes que cometen en Cuba, Venezuela y Bolivia donde los opresores detentan el poder con impunidad. ¿Los pueblos de las Américas en situación de indefensión están siendo forzados al supremo recurso de la rebelión?

El programa impositivo de Biden

Al final, se habrá dado un paso de gigante hacia el socialismo, precisamente el mismo que describieron Marx y Engels y que viene propiciado por privar a los ciudadanos de sus rentas para emplearlas en gastos estatales, por aumentar cada vez más los impuestos y por ir gravando las herencias hasta que, al cabo de los años, en muchos casos ya no resulte rentable recibirlas como, por cierto, sucede en algunas naciones de la Unión Europea como es el caso de España.