Vándalos

Ahora le tocó el turno a Colombia. Antes había ocurrido en México y en Chile. Los vándalos han destruido una buena parte de Santiago de Chile. Indirectamente, los vándalos perjudican a toda la sociedad. Los daños infligidos al sector público significan menos servicios de los ya pautados en los presupuestos. Menos comedores escolares. Menos salud y educación. Menos recursos para los pensionados. Menos parques y recreos. Menos inversión. Menos puestos de trabajo. Menos crecimiento. No hay un solo aspecto positivo en el vandalismo. ¿Cómo enfrentarse a estos destructivos ciudadanos? A mi juicio, con mano dura y justa. Tal vez modificando los códigos penales. La sociedad, representada por el Estado, debe hacerlo. ¿Cómo? Acaso responsabilizando a los culpables ante tribunales severos. Si son menores de edad, haciendo que las familias abonen los gastos de la destrucción efectuada por estos canallitas. Es muy importante que esas reformas de las penas y castigos se lleven a cabo. Después llega el momento de llorar, pero el origen está en los vándalos y en la pasividad de los gobiernos que los toleran.

Electores agotados

Cuando los votantes se cansan de los políticos el resultado es muy pernicioso para la democracia. Entre los peores enemigos de la democracia se cuentan los políticos corruptos. El ejemplo más rotundo de la destrucción que causan estos sujetos es Venezuela. Argentina  es otro prototipo de esta especie. Otro país del continente donde se pueden estar agotando las esperanzas del electorado es Colombia. La generalidad del electorado colombiano opina que la democracia se fortalece cada día más y que el país no corre el riesgo de convertirse en una nueva Venezuela. Es de esperar que los nuevos funcionarios electos cumplan satisfactoriamente con sus obligaciones y que de ser así la clase política establecida le respalde en sus propósitos.

LA CONFRONTACION EN BOLIVIA ES «NARCOTRAFICO CONTRA LA DEMOCRACIA»

La resistencia civil de la nación boliviana ha triunfado retirando al dictador Evo Morales. La comunidad y los organismos internacionales se equivocaron en el reconocimiento de la realidad objetiva de Bolivia. La imposición de la dictadura de Morales en Bolivia fue un proceso de intervención transnacional, pero las acciones del pueblo boliviano para recuperar su democracia han sido y son completamente nacionales. En el contexto de los «narcoestados castrochavistas» la Bolivia controlada por Evo Morales es la principal productora y proveedora de coca/cocaína. Perdiendo esta zona de libre producción y despacho de droga, las dictaduras de Cuba y Venezuela están perdiendo la parte mas importante del negocio de cocaína, del que México es participante esencial con sus carteles. Por eso el terrorismo para producir masacres sangrientas que impulsa Evo Morales desde México, no son una cuestión política, son la confrontación del narcotráfico contra la democracia disfrazadas de movilización popular. Es tratar de evitar que Bolivia luego de retirar el gobierno dictatorial, le arrebate el poder al narcotráfico disfrazado de política y restaure la lucha antinarcóticos, restituya la cooperación de la DEA, abra investigación de fortunas y de lavado de dinero, cumpla leyes y convenios contra el narcotráfico. El narcotráfico contra la democracia.

PASÓ EN CHILE. ¿PODRÍA PASAR EN USA?

Se inició como una simple protesta estudiantil por el alza de pasajes en el Metro, pero poco después se había transformado en caos en las calles, imposibilidad de continuar la vida cotidiana, y quema de muchos supermercados, saqueos de tiendas e iglesias y estatuas derribadas. El gobierno perdió totalmente el control del orden público. Ahora el país se cuestiona muchas cosas, y junto a la paz social se aleja el horizonte de transformarse en el primer país desarrollado de la región. En Estados Unidos se notan elementos que no eran habituales en su territorio, pero comunes a una gran cantidad de otras naciones. ¿Podría aparecer una violencia simultánea en distintas partes del país y que tuviera otras razones y que se prolongara por varios días? Estados Unidos no debiera olvidar como la violencia puede también estallar no donde hay más opresión, sino cuando menor el yugo más lo sienten aquellos más jóvenes.

CINCO PREGUNTAS A»MIKE» POMPEO, SECRETARIO DE ESTADO DE ESTADOS UNIDOS, CON RELACIÓN A CUBA Y AMÉRICA LATINA

1) ¿Se da cuenta el Departamento de Estado de que tiene a 90 millas de sus costas a un enemigo tenaz al que debe tratar de erradicar? ¿Hasta qué punto está dispuesta a llegar la actual administración para lograr ese objetivo? ¿Han tratado de lograr un consenso bipartidista en ese sentido? 2) ¿Está dispuesta la Administración actual a llegar a un bloqueo naval para impedir el suministro de petróleo venezolano a Cuba? 3) No se trata de que Estados Unidos desembarque tropas en el país, pero si se espera que sea capaz de destruir militarmente las defensas venezolanas desde el aire mientras otras naciones latinoamericanas ocupan militarmente el terreno. ¿Contempla usted, señor Secretario, un escenario de esa naturaleza? 4) ¿Se van a «cansar» los estadounidenses o hay una política de sanciones crecientes hasta que se respete la voluntad de los bolivianos en unas elecciones libres? 5) La posición de Estados Unidos con respecto a Nicaragua es clara. Daniel Ortega, al comienzo de la crisis parecía decidido a adelantar las elecciones y a marcharse si el fallo le era adverso. Después de centenares de asesinatos ¿Washington contempla esa posibilidad o lo da todo por perdido? Si es así, ¿qué hará la actual administración norteamericana? 

Bolivia, el derecho a la Rebelión.

La firme embestida de la Resistencia Boliviana contra la dictadura castro chavista de Evo Morales lo obligó a abandonar el poder. La voluntad del pueblo se impuso a la represión y al fraude. El déspota renunció. Afirmar que Morales fue depuesto por un golpe es cambiar la realidad. La conducta de las Fuerzas Armadas, fue consecuencia de la rebelión popular. La toma de conciencia ciudadana fue tan vigorosa que llegó a los cuarteles y estos decidieron retirarle su respaldo a Morales, no lo derrocaron. El pueblo actuó cuando se percató que la vía electoral estaba viciada. Cuando vio el descomunal fraude que buscaba perpetuar un régimen de odio y falsedades.  El pueblo boliviano demostró que cuando el ciudadano se  dispone a hacer uso de la soberanía, conmueve las estructuras del poder y puede destruirlo. La gesta de la resistencia boliviana contra Morales marca un precedente exitoso en la confrontación con los regímenes que representan el modelo del Socialismo del Siglo XXI. Los bolivianos deben estar listos para defender su victoria, e impedir que le escamoteen las esperanzas como le pasó al pueblo venezolano en el 2002.

El caso boliviano y la renuncia de Evo Morales: por qué esto fue legítimo y no un golpe de Estado

Evo Morales fue candidato después de haber ignorado un plebiscito nacional que votó para no permitir que Morales se postule para un tercer mandato, o sea reelegido indefinidamente. El tribunal constitucional, formado por hombres de Morales, consideró nula la voluntad popular de no otorgar la reelección.Morales fue declarado ganador en primera vuelta, lo que fue ampliamente percibido como un alevoso y obvio engaño. Eso generó protestas masivas que denunciaron las elecciones como fraudulentas. La OEA instó a cambiar la Corte Electoral y pidió que se realicen nuevas elecciones. La sociedad civil boliviana se rehusó a caer en la trampa que el gobierno le estaba tendiendo y el domingo 10 de noviembre el comandante de las Fuerzas Armadas William Kaliman solicitó la renuncia del presidente a la vez que solicitaba a la población que se abstenga de actos de violencia, con el objetivo de restablecer el orden en el país. Es importante comprender las diferencias entre Bolivia y Venezuela. En Bolivia había una oposición bien organizada. Sin embargo, en Venezuela, cuando estallaron las protestas populares en Venezuela, los militares permanecieron del lado del gobierno represor, mientras que los militares bolivianos aprendieron de la experiencia venezolana al percatarse de que seguir apoyando a Morales sería muy costoso en términos de vidas humanas y que además podría llevar a una guerra civil. La cobardía y falta de principios del ejército venezolano extendió la agonía del pueblo venezolano. El ejército boliviano actuó de manera más responsable que el venezolano. En Bolivia, definitivamente no fue un golpe de estado. La situación boliviana es mas bien comparable a la deserción de figuras militares clave. Nuevas elecciones sin Morales podrían restaurar el gobierno constitucional y la libertad al pueblo boliviano. Los bolivianos tienen mucho lo que mirar hacia adelante.

Evo Morales, derrotado por la nación boliviana, sostenido solo por la intervención castrochavista

El flagrante fraude electoral y los crímenes cometidos por Evo Morales y su régimen activaron la «nación boliviana» luego de más de una década. En casi tres semanas de resistencia civil, Evo Morales es un dictador derrotado por la nación boliviana y solamente sostenido por la intervención castrochavista. El concepto y la existencia de la nación boliviana, mestiza, diversa pero única, se construye y sostiene por medio de la «alianza de clases» y no de la lucha de clases. Con la constitución castrochavista- se suplanta por la «lucha de razas» por medio del reconocimiento de 36 naciones en el territorio de Bolivia y la liquidación de la República con un estado plurinacional. En eso consiste el más grande crimen para destruir la «nación boliviana» y traición a la Patria perpetrados por Evo Morales, entregando Bolivia a la intervención de la transnacional del crimen organizado que en ese momento se presentaba como movimiento bolivariano o socialismo del siglo XXI y que hoy se reconoce como castrochavismo. Porque hay una nación boliviana la confrontación en Bolivia está planteada entre el régimen y el pueblo de Bolivia, entre Evo Morales y los bolivianos, entre la intervención transnacional castrochavista y la defensa de la Patria. Por eso el pedido de renuncia es nacional. Solamente la intervención violenta y criminal del castrochavismo sostiene a Evo Morales. Pero el dictador está derrotado, el enemigo identificado y la nación boliviana unida y movilizada.

POR QUÉ MORALES SÍ, POR QUÉ MADURO NO

La caída de Evo Morales ha sido recibida con entusiasmo o desolación según los barrios.  Los que llevan años esperando que en Bolivia exista algo lejanamente parecido a un sistema democrático se encuentran entre los primeros; los partidarios del socialismo del siglo XXI entre los segundos. De la caída de Evo Morales pueden extraerse varias conclusiones. La primera es que la colaboración de la dictadura cubana es importante para este tipo de regímenes en áreas como la represión o las tareas de inteligencia, pero, ni lejanamente, resulta decisiva. Los agentes cubanos son dañinos, pero no son infalibles, seguro, ni garantes, a fin de cuentas, de nada.  Bolivia es un ejemplo clamoroso. La segunda es que la permanencia de una u otra dictadura arranca de circunstancias fundamentalmente nacionales. Al final, el correlato de fuerzas en el interior de la nación pesa mucho más que la llegada de espías, asesores o torturadores. La tercera es que la clave de esa permanencia está estrechamente vinculada con el control del ejército y de las fuerzas policiales. La elección de Guaidó tuvo como consecuencia directa su reconocimiento por varias docenas de naciones, pero mientras con una mano se estrechaba la diestra del embajador de Guaidó, con la otra, se pagaban las concesiones a Maduro. A diferencia de unas fuerzas armadas nada dispuestas a sostener a Morales y, por lo tanto, determinantes en su final. Maduro cuenta con otras que lo mantienen en el poder porque son pagadas y lo son en medio de un devastador panorama económico.  Y es que esa circunstancia explica sobradamente por qué  Morales sí y por qué Maduro, no.

El infame muro fue derribado hace 30 años 

El 9 de noviembre de 1989 comenzó el derribo del Muro de Berlín y la desaparición del comunismo en Europa. Hace 30 años de ese extraordinario episodio. La libertad era eso: poder luchar por un mejor destino sin un Estado que decidiera en nuestro lugar, sin un Partido que escogiera nuestras opciones, sin los ojos permanentes de la policía política posados en nuestra nuca. Si Gorbachov recurre a la violencia el comunismo seguiría imperando en la URSS y en el Este de Europa. Gorbachov no era un hombre sanguinario. Era comunista y patriota, pero no asesino. Gorbachov quería transformar a Rusia en una nación realmente desarrollada, próspera y libre, pero sin propiedad privada de los medios de producción, regida por un sistema planificado, de acuerdo con el proyecto colectivista marxista. «¿Por qué fracasó Gorbachov?». » Porque el comunismo no se adapta a la naturaleza humana». A 30 años de su desaparición europea, el colectivismo, entreverado con el narcotráfico, regresa por sus fueros y asoma su oreja peluda en algunos países de América Latina. Ya no se trata de crear el paraíso en la tierra, sino el infierno. No prevalecerá. Tampoco se adapta a la naturaleza humana.