Impunidad perpetua para Evo Morales: amnistí­a en 2003 y ahora ley de impunidad del legislativo

En Bolivia salió el dictador, pero no la dictadura. El sistema de delincuencia organizada implantado por Cuba y Venezuela en el modelo castrochavista de posesión absoluta del poder, mantiene su asamblea legislativa dictatorial con dos tercios de votos y todo el sistema judicial bajo su control. En estas condiciones, la transición a la democracia no avanza y puede terminar en una cruel simulación. La historia que los castrochavistas y apologistas de Evo Morales ocultan es la de “Evo mata”. Cambiaron 9 presidentes y mas de 40 ministros pero la situación siempre se repite con un actor permanente llamado Evo Morales. Alcanza únicamente a los ciudadanos cuyas acciones se hubieran realizado en el periodo de tiempo comprendido entre el 5 de agosto y el 4 de noviembre del 2003, en el ámbito de la protesta social, en contra de las decisiones y políticas asumidas por el Gobierno Nacional”. Esto es impunidad para los derrocadores y persecución para los gobernantes democráticos. Debe ser abrogada y derogada por la presidente Janine Añez como parte del restablecimiento del “estado de derecho”.Ahora en 2019 luego de su salida del poder, está demostrado que Evo Morales como ciudadano común, desde México dirige terrorismo, sedición, conspiración y la misma violencia que ha practicado por 30 años con sus fuerzas defensoras del narcotráfico. Pero también se cubre de impunidad con una ley que su “legislativo dictatorial” ha aprobado bajo el titulo de “ley de garantías constitucionales” para impedir el enjuiciamiento y sanción del ex dictador prófugo y sus coautores, cómplices y encubridores.

El peronismo ataca de nuevo

El 10 de diciembre habrá un pacífico cambio de mando en Argentina. Pero lo más significativo es lo que dice el economista argentino Roberto Cachanosky: “Asume el primer gobierno peronista sin caja inicial para financiar el populismo”. Argentina abandonó oficialmente el camino de la sensatez política en 1930, cuando le dieron un golpe militar a Hipólito Yrigoyen. A partir de ese punto, sin que nadie lo percibiera, finalizó el fin del desarrollo fabuloso de un país que se había situado entre las primeras naciones del planeta. Pero el fracaso económico llegó después, de la mano de Juan Domingo Perón. Perón y Eva, su mujer de entonces, se iniciaron en la vida pública regalando cosas. ¿Se puede corregir el rumbo de los argentinos? Es muy difícil. El peronismo, que lleva más de 70 años asentado en el país, mientras predicaba la solidaridad, ha sembrado el más feroz individualismo. A casi nadie dentro del peronismo le importa lo que le suceda al conjunto de la sociedad, y mucho menos en el ámbito exterior, mientras se reciba una porción del pastel. Por eso votan por el peronismo. No se trata de elegir a los mejores o a los más capacitados y honorables, sino a los que nos van a dar algo a cambio, sin importar la catadura moral de los políticos o las consecuencias a largo plazo de esa vil transacción. La inevitable pregunta es de cajón: ¿cuándo vendrá la próxima crisis financiera argentina? No creo que tarde.

El camino del deber, el mas difícil.

El autor del «Otro Comunismo», Kewes S Karol, afirmaba que para formar  un firme militante comunistas lo más apropiado era enviar al candidato a la Universidad de La Sorbona en París o alguna similar, pero si se quería  lo contrario, un anticomunista de fuertes convicciones, lo conveniente sería remitir al elegido a la Universidad Lomonosov de Moscú o a la Patricio Lumumba, altos centro de estudios donde los educando terminaban como fieles anticomunistas. Uno de esos estudiantes tal vez fue, Ernesto Borges Pérez, quien nació, en 1966, en plena efervescencia del castrismo, cuando las falsas  promesas de un mundo mejor estaban en su apogeo. Borges Pérez fue uno de muchos que creyó firmemente en el proceso, pero la dictadura se equivocó al enviarlo a estudiar a la escuela Superior de la KGB en Moscú en los tiempos particularmente peligrosos de la «perestroika» y la «glasnost». Borges, contrario a sus compañeros de estudios y profesión, se decidió a ver y escuchar lo que ocurría verdaderamente en el país. Aceptó el desafío de luchar por la libertad y la democracia. El capitán Ernesto Borges Pérez fue arrestado en 1998, año de la captura de la «Red Avispa», el mayor grupo de espías castristas apresado en Estados Unidos. Fue acusado de intentar pasar información sobre otros 26 espías que la dictadura preparaba para infiltrarlo en suelo estadounidense a un funcionario de ese país. 21 años tras las rejas, de ellos, al menos 10 en celdas de aislamiento sin ventilación y oscuridad. En el presente se encuentra recluido en el Combinado del Este, enfermo, conviviendo con más de 200 presos comunes de alta peligrosidad. El ex oficial Borges Pérez padece numerosas enfermedades crónicas a sus 53 años porque escogió el camino más difícil  para un ser humano con dignidad, «cumplir con su deber».

Las dos etapas de la transición a la democracia en Bolivia

Luego de casi 14 años de detentar el poder en Bolivia, el sistema castrochavista está intacto porque cayó el dictador pero no la dictadura. El régimen de Evo Morales es una dictadura que aplicando el modelo digitado desde Cuba y Venezuela, hizo desaparecer todos los elementos esenciales de la democracia para perpetuarse en el poder. 1.- La violación de los «derechos humanos y las libertades fundamentales». 2.- El «estado de derecho» fue liquidado. 3.- La «división e independencia de los poderes públicos» terminó. 4.- Las «elecciones libres y limpias» fueron suplantadas. 5.- La «libre organización social y política terminó. La renuncia y caída de Evo Morales marcó el comienzo del proceso de transición a la democracia. La segunda etapa de la transición a la democracia estará a cargo de las autoridades que sean elegidas en esa elección cuya fecha aun no ha sido determinada y que se espera suceda alrededor del mes de abril de 2020. El objetivo de la transición de la dictadura a la democracia en Bolivia es la restauración de la República y de todos los elementos esenciales de la democracia, incluyendo la renovación de liderazgos y candidatos que integran la dictadura por participación directa o como opositores funcionales. Hasta tanto no habrá terminado la dictadura.

Estados Unidos: la nación contra la república

Es inevitable el encontronazo en noviembre del 2020, fecha electoral en Estados Unidos. La nación se trenza con percepciones subjetivas y estereotipos. La república, con leyes que responden a los cambios sociales. La nación nos dibuja la idea platónica de «los americanos»: son blancos, rubios, independientes y bravos, presumiblemente con ojos claros, idealistas, nacionalistas, emprendedores, adoran al dios de los cristianos, heterosexuales y se comunican en inglés. La república, al menos en nuestros días, alega que «los americanos» son de diversos colores y mezclas, creyentes o no creyentes en cualquier dios, y están sujetos por reglas o por convenciones sociales que no toman en cuenta la sexualidad o el género. Esta dicotomía volverá a presentarse en las elecciones del 2020 entre Donald Trump, quintaesencia de la nación, y quien resulte electo como candidato demócrata de la docena que aspiran a ser el inquilino de la Casa Blanca. Los hay viejos, jóvenes y maduros; cristianos, judíos y agnósticos; blancos, negros, mestizos e hispanos; gays condecorados por su reiterada presencia en las guerras, hombres y mujeres «averages» al sur de la cintura; radicales y conservadores; socialistas y socialdemócratas; billonarios, millonarios y clases medias; personas extremadamente instruidas y seres menos estudiosos. Todos con distintas mezclas raciales e ideológicas. Todos con diferentes intereses mayoritarios. De alguna manera, será el choque entre la vieja nación y la evolucionada república.

USA y UNA NUEVA INSTITUCIONALIDAD INTERNACIONAL

La verdad es que no es un tema menor: este entramado internacional es una poderosa alternativa global al liderazgo de USA, que sigue siendo el único país con la capacidad de abordarlo, y por la mejor de las razones: sus propios intereses nacionales. En otras palabras, no hay otro país con la capacidad de impulsar el desarrollo de instituciones políticas y económicas globales, pero adaptadas a la realidad del siglo XXI, con menores sesgos y sin una burocracia que se ha auto otorgado una función reñida con la democracia, y con una estructura global basada en Estados nacionales desde hace siglos. Lo anterior, sea quien sea el electo en las próximas elecciones presidenciales, y si el Congreso tiene mayoría demócrata o republicana. Es además una posibilidad para que Estados Unidos recupere algo perdido: una política exterior bipartidista. Es también una oportunidad para mejorar las relaciones con sus rivales en lo militar (Rusia) y en lo económico (China, también crecientemente en lo tecnológico), quienes probablemente apoyarán algo así. Es un tema altamente relevante, con la capacidad de marcar no solo la política de USA, sino sobre todo las características del mundo globalizado que corresponde a la época histórica que nos ha tocado vivir.

Derechos económicos: una aldea Potemkin

En política y economía una aldea Potemkin significa una falsa construcción que se presenta para ocultar un desastroso estado real. Literal o figurativamente, es algo creado para engañar a las personas haciéndoles creer que una situación es mejor que lo que realmente es. Históricamente los derechos se veían como reclamaciones de individuos frente al Estado. Más recientemente, la noción de derechos se ha expandido para incluir beneficios demandados al Estado, como seguridad social y cuidados médicos. Por encomiable que parezca la idea, los derechos económicos, como el derecho a la vivienda, o al trabajo, o a alimentos, son contrarios a la libertad, porque requieren intervención gubernamental. “Los derechos económicos no son reclamaciones del individuo frente al Estado. Son reclamaciones al Estado, demandas por cosas a garantizar por el Estado al individuo. Como tales, garantizan la dependencia del individuo al Estado para las necesidades de la vida, y consiguientemente son instrumentos para garantizar el poder del Estado sobre el individuo”. La historia y la realidad enseñan que las sociedades que atesoran derechos políticos son también las sociedades que ofrecen las mejores posibilidades económicas y sociales para la ciudadanía. Lamentablemente, algunas sociedades, o elementos  sociales, embellecen a las organizaciones políticas que ofrecen asegurar el pan diario. Prefieren políticas que establecen objetivos de vida comunes, en vez de permitirnos enfrentar las pruebas, responsabilidades y riesgos de una vida libre. Esas sociedades rechazan la libertad que reconoce a cada individuo definir sus objetivos de vida. Engañan a las personas, haciéndoles creer que su situación es mejor que lo que realmente es, en su aldea Potemkin.

La devastación del Amazonas en nombre del “socialismo”

Los gobiernos “socialistas del siglo XXI” y sus falsos “presidentes de los pobres” se han caracterizado por entregar a oscuros intereses los recursos naturales y minerales de la Amazonia. El Amazonas venezolano, territorio de 184.000 Km2, forma parte del ecosistema verde del planeta y constituye una de las más prodigiosas reservas de recursos naturales del mundo. Los proyectos extractivos que arrasan indiscriminadamente la selva y utilizan mercurio en el proceso de extracción del oro, perjudicando los suelos y envenenando los ríos, se encuentran en territorios indígenas, donde estos son utilizados como guías, esclavizados en las minas, hostigados y asesinados, lo que implica la progresiva desaparición de esas etnias. Durante el gobierno del “socialista” Lula se deforestaron 110.852 Km2 de la selva amazónica, concedidos a las corporaciones madereras, petroleras, mineras y de biocombustibles, sin importarle la destrucción de la mayor reserva de la biosfera del mundo, la desaparición de miles de especies animales y de plantas, así como las repetidas masacres en pueblos indígenas. Los mineros utilizan mercurio para extraer oro, envenenando los ríos. En Bolivia, Evo Morales, desde hace 30 años promueve y defiende con violencia y muerte la implantación y expansión de cultivos ilegales de coca como materia prima de la cocaína y del narcotráfico regional. El ecocidio está probado por acciones concretas de Evo Morales y su régimen. La Amazonia, en su totalidad es considerado el pulmón verde del planeta y constituye una de las más prodigiosas reservas de recursos naturales del mundo. Se debería promover la creación de una corte penal internacional, un Núremberg ecológico, para enjuiciar y condenar a los criminales que destruyen su ecosistema.

Las democracias deben identificar a Cuba y Venezuela como agresores

Con la caída del dictador Evo Morales en Bolivia el castrochavismo se ha reducido a detentar el poder en Cuba, Venezuela y Nicaragua, mas la subordinación de México y de los Fernández/Kirchner de Argentina. En el siglo XXI hay DOS AMÉRICAS, la democrática y la dictatorial. El eje de confrontación es entre DEMOCRACIA y DICTADURA. La América dictatorial liderada por Cuba e integrada por Venezuela y Nicaragua está en crisis, en quiebra, en evidencia de ser narco estados, con el permanente y creciente riesgo de perder el poder por la heroica resistencia interna de sus ciudadanos. Para sobrevivir, el castrochavismo que es la América dictatorial desarrolla una estrategia que consiste cuanto menos en: 1.- aumentar la represión interna, 2.- incrementar sus acusaciones y ataques, 3.- articular alianzas con quienes considera enemigos comunes del imperialismo y la derecha, 4.- desatar una ofensiva regional violenta para desestabilizar y derrocar gobiernos democráticos, Es claro que el agresor en jefe es Cuba con su principal operador la usurpación de Venezuela, manipulando narcotráfico, las FARC y grupos delictivos. Es tiempo que identifiquen a Cuba y Venezuela como agresores.