Adiós a Armando Ribas, el más liberal de los cubanos

Vivir sin libertad no vale la pena», era una de las frases preferidas de Armando Ribas, nacido en Cuba en 1932 y fallecido este viernes en Argentina a los 87 años. Abogado, profesor de filosofía política, economista, consultor de empresas, profundo conocedor de la historia universal, ensayista, columnista, poeta, le gustaba cantar boleros, tangos e incluso arias de óperas, y siempre tenía a mano una máxima para explicar con claridad fenómenos sociopolíticos, culturales o económicos contemporáneos. Sus críticas al socialismo, además de desarrollarlas en libros y artículos periodísticos, logró sintetizarlas en pensamientos que se han hecho famosos entre los seguidores de la doctrina liberal, según una publicación de Radio Televisión Martí. «El Socialismo es la denominación que le dio el Iluminismo a la demagogia»; «El socialismo se forja en la envidia, se administra desde la hipocresía, genera la pereza y destruye la riqueza», y «Educar con marxismo es como amamantar con alcohol», son algunos de ellos. La frase de Ribas «el socialismo es una enfermedad mental, pues ignora la realidad de la naturaleza humana” está «desposeída de toda emoción ligera». Por su dedicación a la investigación, la enseñanza y la defensa de las ideas de la libertad, podemos decir que Armando Ribas fue el cubano más liberal en el sentido clásico.

1984 en el 2020 – George Orwell y George Soros

Como en el libro de Orwell, Soros tiene todo minuciosamente  planeado. Domina, vaya hipocresía, hasta el contradiscurso cultural de la ultra izquierda. No podemos seguir siendo indiferentes, tibios, buenistas, ingenuos. En estos años se define el tipo de países y sociedades que queremos dejar a las próximas generaciones. Debemos luchar poniendo nuestro granito de arena en el debate de ideas de fondo contra tanta manipulación y engaño  a las que estamos sometidos.

Para terminar la conspiración en las Américas hay que liberar Venezuela

Venezuela ha sido convertida en el centro del crimen organizado trasnacional desde donde el régimen de Cuba opera conspiración, narcotráfico, terrorismo y una larga lista de delitos para desestabilizar países, derrocar gobiernos y líderes democráticos. El régimen castrochavista de Venezuela es también operador de sediciones, conspiraciones y acciones de desestabilización y derrocamiento de gobiernos democráticos. La Venezuela usurpada es plataforma de penetración y expansión de China, Irán, Rusia con fines antidemocráticos en la región. Que Venezuela recupere su libertad y democracia es necesidad e interés urgente e inmediato de la comunidad internacional. Una de las formas de hacerlo es empoderar al Presidente Juan Guaidó para que solicite -bajo su mando y responsabilidad- la conformación de una fuerza multinacional para cesar la usurpación, la “amenaza creíble”. Aceptar elecciones con participación del régimen es solo reconocer condición de actor político al crimen organizado.

La verdad “oficial” no sirve para nada

No tiene sentido revisar la historia. En esta etapa de estatuas derribadas, incluso la del pobre Colón, un navegante que murió hace 500 años, y cóleras traídas de los cabellos, vale la pena revisar lo que ha sucedido en España. La derecha oficialmente olvidaba los miles de crímenes cometidos en Paracuellos del Jarama, y la izquierda no invocaba los miles de fusilamientos cometidos en la plaza de toros de Badajoz por las fuerzas nacionalistas. Lo trascendente era pasar la página y dejar a la sociedad civil examinar los hechos. Cosa que hicieron sin tregua y sin consecuencias penales en los diarios y revistas, en las editoriales y en el cine, porque había una absoluta libertad de prensa, pero no se estableció una “verdad oficial” porque eso era destapar el avispero y era, además, inútil. Cada generación trae con ella una visión diferente del pasado.

Un admirado cubano con una vida ejemplar

Conozco a Carlos Alberto Montaner desde el año 1987 en Guatemala, cuando fue invitado por la Cámara de Comercio de ese país a dar una conferencia. Desde entonces hemos mantenido una amistad entre correos electrónicos, presentaciones de libros y encuentros en diversos países en pro del periodismo libre y la búsqueda de la libertad para Cuba y el resto del Continente. Recientemente, entre mi nuevo exilio en Miami y el coronavirus, he terminado de leer sus memorias sobre lo acontecido en estas últimas décadas en esta feroz batalla entre el aberrante comunismo y la democracia y sus constantes amenazas, entre la estupidez y el raciocinio. Pero además del hilo personal, estas célebres memorias cotejan con precisión dialéctica la narración de hechos sociopolíticos no solo de Cuba, sino también de la extinta URSS, España, Alemania, del fin de la Guerra Fría y de otros notables acontecimientos que viajan por la pluma de este muy leído periodista, también condecorado en 2006 con la Orden Rubén Darío de manos del ex presidente Enrique Bolaños.

¿La ciudadanía debe ser un derecho por nacimiento?

Un gobierno justo se basa en un contrato social libremente aceptado por ciudadanos libres. Consecuentemente, el alcance y autoridad de tal contrato social cubre solamente a esos ciudadanos que han aceptado subordinarse a las estipulaciones del contrato. Esta es la esencia de la ciudadanía. Entonces, se razona, un contrato social donde cualquiera puede agregarse desafiando a la comunidad de miembros existentes no es un contrato social válido. La ciudadanía por nacimiento es inherentemente auto-contradictoria.

Bolivia: el retorno a la república termina el estado dictatorial

En Bolivia salió el dictador pero no la dictadura y no hay transición ni democracia. Para terminar la dictadura y recuperar la democracia hay que retornar al “estado de derecho” con la República de Bolivia. El mandato del pueblo boliviano a la Presidenta Interina es la TRANSICION A LA DEMOCRACIA y la transición empieza cesando el usurpador ordenamiento jurídico constitucional de la dictadura y retornando a la REPUBLICA DE BOLIVIA. Así termina el estado dictatorial. Hasta que de esta manera recupere el “estado de derecho”, el gobierno es la continuación del régimen dictatorial porque actúa bajo las normas de la dictadura y las elecciones serán solo otro acto de la “dictadura electoralista”.

La importancia de llamarse Alejandro

Los Castro, y sobre todo Fidel, no se percibían como los cabecillas de una revolución comunista efectuada en una pobre isla azucarera del Caribe. El problema, realmente, era que los Castro veían a Cuba sólo como una base de operaciones para actuar en el terreno internacional contra Washington. Cuba ya era un peligro, pero no haber liquidado ese foco infeccioso permitió que hiciera metástasis hacia otras naciones, como Venezuela. El régimen no sólo no cayó: tuvo tiempo de contaminar a Venezuela y de infectar a una buena parte de América Latina prolongando la agonía de nuestras sociedades. Si no se erradica será otro inmenso error que pagaremos todos, incluso, Estados Unidos. Eso está clarísimo en el libro de Carbonell.

CUBA-CIDH. Un informe necesario

El informe del CIDH sobre Cuba expone sus conclusiones sobre varios aspectos, entre ellos, “el embargo económico de Estados Unidos de América, la Constitución de 2019, la democracia representativa y los derechos políticos, la situación de personas defensoras de derechos humanos, la libertad de expresión y los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales”. El documento dice que “Cuba sigue siendo el único país del Hemisferio en el cual no existe ningún tipo de garantías para el ejercicio del derecho a la libertad de expresión”. Concluye el documento haciendo referencia a las condiciones de las cárceles cubanas y reclama que se garantice “el trato digno a las personas bajo custodia del Estado”.