El yeyo de Fidel Castro

Leo en RT (Russia Today) un largo reportaje sobre la creación de una “Primera Internacional Progresista” para combatir las ideas liberales en los difíciles tiempos del Covid-19. La “Primera Internacional Progresista” es una amalgama de personalidades e instituciones que suscriben tres supersticiones fundamentales: que el gasto público es magnífico, especialmente lo que llaman “gasto social”, que  deben subirse los impuestos, y que el Estado es un buen gestor de esos ingresos. En noviembre de 2016, cuando Fidel optó por morirse, sentía una gran amargura. Sabía que todo había sido inútil. Chávez se había muerto de cáncer. Fracasaron sus sueños de doblegar al imperialismo yanqui y de demostrarles a los rusos que se habían equivocado. Raúl era un tipo mediocre. Maduro, impuesto por él mismo, no servía para nada. Era un tipo enorme, pero vacío. Si Fidel llega a saber que Cuba, Venezuela y Nicaragua no eran bienvenidas a la “Primera Internacional Progresista”, le da un “soponcio”, como dicen los españoles. Los cubanos le llaman un “yeyo”.

Al rescate del 20 de Mayo

Frecuentemente pienso que el proceso cubano que algunos identificamos como castrismo tiene más semejanzas con un movimiento contracultura que uno de acción política. Fue notable la rigurosidad con la que se destruyó la República y sus valores, lo que evidencia que el objetivo no era un simple cambio político o la sustitución de la clase dirigente, sino la pulverización del pasado, para edificar un presente y futuro a conveniencia del liderazgo emergente enemigo de la esencia de la nación cubana. La larga y cruenta lucha por la soberanía nacional fue presentada como una especie de lucha de clases. No eran patriotas, sino burgueses en procura de un mayor enriquecimiento, la mayoría ciudadana no se percató de tal monstruosidad. La Contracultura llegó al poder. La republica se extinguió, y un sujeto por la estupidez e incondicionalidad de sus seguidores y la incapacidad de algunos de sus opositores, asumió la identidad de la Patria y de la República, imponiendo un régimen totalitario que ha destruido los fundamentos y valores de la nación.

El preocupante nuevo rumbo de Argentina

La pandemia del coronavirus parece impedir ver que Argentina es la nueva base política y territorial para la conspiración contra las democracias del Cono Sur y amenaza directa para derrocar o de cualquier forma retirar al gobierno interino de Bolivia. Los gobiernos democráticos de Chile, Brasil, Paraguay, Uruguay, a los que el Kirchnerismo castrochavista considera de “derecha”, están bajo amenaza y desestabilización. Los líderes amenazados deben por lo menos sincerar la realidad de que Argentina con Fernandez/Kirchner ha vuelto activamente al castrochavismo y es una plataforma contra las democracias de las Américas.

    Con la pandemia del coronavirus y la agresión de las dictaduras, es importante tener muy claro si Argentina con Fernández/Kirchner ha vuelto al castrochavismo. El grupo de dictaduras liderado por Cuba e integrado por Venezuela y Nicaragua, que mantiene sus estructuras en Ecuador y Bolivia, ha recibido refuerzo y el retorno de un…

Juan Guaidó tiene la potestad constitucional de pedir y liderar una fuerza multinacional para liberar a Venezuela

El Presidente Juan Guaidó, reconocido por casi 60 países, sufre las consecuencias de no haber establecido gobierno y no tomar iniciativas estratégicas contra la dictadura. Guaidó es preso de los grupos que constituyen la mayoría en la Asamblea Nacional, sobre los cuales el pueblo señala cada vez con mas fuerza el papel de “opositores funcionales” por el resultado que ofrecen permitiendo que la dictadura se mantenga. Constituir publica y abiertamente una fuerza integrada por las fuerzas armadas de estados que lo han reconocido. Presentar la “amenaza creíble” que puede retirar la usurpación y en caso de contumacia cesar la usurpación con acciones legítimas, no sería intervención ni invasión, solo cumplimiento de la ley, al realizarse bajo la autoridad del Presidente de Venezuela y para restaurar la soberanía nacional.

Represión y Coronavirus

El castrismo tiene la certeza de que para conservar el tipo de poder que ha detentado por más de seis décadas no puede permitir espacio de creación libre ni el disentimiento. Reprimir y aplastar cualquier oposición, por modesta que sea, es mandatorio para un régimen de sus características. Bajo el castro chavismo, las libertades son sepultadas y los derechos conculcados.

EL BOLÍVAR DE GABO

“El Bolívar de Gabo” es un hombre cargado de preseas, pero acusado. Su coraje lo cambia por el humor y la ironía, propios de los seres cuando de ellos se reniega. Sí, se les desconoce. Y a pesar de sus méritos. Y mucho más cuando se le mira cercano a la muerte. He de manifestarlo que lucho para no convencerme de que Bolívar, en el escenario de sus propias luchas, fue víctima de la soledad, la pesadumbre y el pesar, en sus tormentosos momentos después de haber alcanzado la independencia del nuevo mundo que nacía, en medio del viacrucis de verla perdida.

La izquierda totalitaria se prepara para influir sobre Joe Biden

Joe Biden, que es un centrista (se autocalifica como Third Way), y no tiene una pizca de castrista o de ingenuo, pero sentirá la presión de los agentes de influencia de La Habana que ya se están moviendo hacia sus objetivos. Afortunadamente, el Departamento de Estado le acaba de brindar a Biden una salida a estas presiones. Cuba fue incluida en una breve lista de las naciones que no cooperan con la lucha contra el narcoterrorismo, dado su evidente apoyo a Nicolás Maduro. Comparte esa deshonrosa nómina con Venezuela, Irán, Corea del Norte y Siria. Todo lo que Biden tiene que hacer es admitir que Trump o Pompeo no todo lo han hecho mal, y mantener vigentes las medidas contra esos cinco Estados, hasta que el Departamento de Estado certifique que esos países se comportan de acuerdo con la decencia que se espera de todas las naciones civilizadas.

La paradoja china en medio de la pandemia del coronavirus

La pandemia del coronavirus Covid-19 ha puesto a China en el ojo de la tormenta global. Una sospecha creciente se cierne sobre el Partido Comunista Chino por su falta de transparencia en el manejo de la crisis sanitaria en Wuhan, donde se originó la enfermedad. Una acusación desde los Estados Unidos sostiene que el Politburó ocultó o demoró en comunicar los hechos que condujeron a una tragedia de escala mundial. El drama del Covid-19 está provocando una recesión dramática a escala global. Los daños en vidas humanas y las inmensas pérdidas materiales serán un serio revés en la estrategia de poder blando de Beijing. Sin embargo, todo indica que serán Asia en general y en China en particular los primeros en iniciar un proceso de recuperación económica que probablemente empuje al mundo nuevamente a la ruta de crecimiento. Acaso asome absurdo y contradictorio imaginar que esta tragedia pueda haber comenzado y haber terminado en el mismo lugar. Talleyrand explicó alguna vez que, a menudo, este mundo estaba más plagado de paradojas que de prejuicios.

La pandemia de Covid-19 debilita a los gobiernos democráticos y fortalece las dictaduras en América Latina

En América Latina hay diferencias sustanciales entre los países con democracia y las dictaduras con hechos que muestran que la pandemia está debilitando gobiernos democráticos y dando oportunidad de permanencia a las dictaduras. En un contexto de incertidumbre y miedo en el que el mundo aprende a lidiar con la pandemia, es urgente el equilibrio entre la política, la salud y la economía, pero la baja en la aceptación y popularidad de los gobernantes democráticos que se presenta como una constante inevitable no ayuda. Con descontento social creciente y crisis económicas aceleradas, se han creado en América Latina escenarios propicio para la conspiración castrochavista que busca desestabilizar y si es posible derrocar gobiernos, en sus objetivos ya operativos y confesos desde al año pasado en Brasil, Colombia, Ecuador, Chile, Bolivia y mas.