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Bolivia tambien es una dictadura por lo menos desde la suplantación de su Constitución Política y la liquidación de la República cometidas con masacres sangrientas entre los años 2006 y 2009. El mismo «modelo castro-chavista», los mismos incitadores, la misma retórica «antiimperialista» , la misma intervención cubana, los mismos contenidos en «leyes infames», el mismo sistema de construcción de «narco estados», en suma, la misma espiral dictatorial del mismo grupo de delincuencia organizada transnacional.
Las Bienales castristas, no pueden ser genuinos foros de la creación. Un evento que se realiza en el marco de la censura y la amenaza de prisión, es un fracaso, porque sin libertad, no es posible al arte. Es fundamental que los intelectuales libres, los creadores que solo responden a su conciencia, se manifiesten categóricamente contra estos fraudes del castrismo, los artistas que participan en estos eventos deben tener mucho cuidado de no convertirse en víctimas o victimarios del totalitarismo.
La gente obedece por temor, no por amor, y mucho menos por razones ideológicas. En Cuba y en Venezuela, apenas existe un puñado de descerebrados que se crean las consignas marxistas-leninistas. El problema es cómo enfrentarse a ese peligro. Para conseguir esos objetivos, es importante alinear a todos los factores esenciales, y eso sólo lo puede hacer Estados Unidos si habla en serio cuando afirma que se «reserva todas las cartas»
Este Foro sobre Victimas del Comunismo es una actividad a repetir porque como refleja un reciente comunicado de apoyo a esa gestión es “necesaria la creación de un Tribunal Internacional para Juzgar los Crímenes de Lesa Humanidad cometidos por el Régimen Comunista de Cuba contra el pueblo cubano y otros pueblos”
La Comunidad Internacional no entiende por qué los venezolanos no han nombrado al Embajador Diego Arria como nuestro representante en la ONU, cuando todos nos envidian que tengamos semejante gigante de la diplomacia, un personaje extraordinario que se enorgullecerían por tener, dispuesto a servir a nuestro país, y no lo pongamos al servicio de Venezuela en la hora mas oscura de nuestro país. Más patético e indignante, imposible…
El sandinismo toca fondo. Se hunde en las tinieblas de sus contradicciones y sus falsas banderas de empatía y humanismo que, ante una evaluación certera es fácil llegar a la conclusión de que nunca hubo ni lo uno ni lo otro.Siempre fueron parte de una orquesta terrorista marxista, autodepredadora de sus propias entrañas militantes y viciadas de la ideología comunista
Luchar por un mundo mejor quiere decir batallar contra los estereotipos, y la manera más eficaz de hacerlo es prohibir las caracterizaciones negativas en los medios de comunicación masivos. Estamos obligados a pensar en categorías y esa fatalidad exige caracterizar a las personas. La avasallante presencia del prejuicio, no puede amilanarnos. Es una batalla incesante, pero en ella nos va la vida.
Trump puede, ordenar un bloqueo aéreo y marítimo de Venezuela para evitar que Rusia e Irán desarrollen su poder allí. Cuanto más esperemos para tomar medidas decisivas contra Rusia e Irán, más difícil será expulsarlos de Venezuela. Y, lamentablemente, expulsarlos es nuestra única opción». La Doctrina Monroe, que a principios del siglo XIX declaró a América Latina como una esfera de influencia estadounidense, no es un reflejo de la ambición imperialista de los Estados Unidos. Ahora es un imperativo de seguridad nacional y regional.
La invasión de un país a otro justifica plenamente una intervención armada para librar a una nación de una fuerza de ocupación extranjera. Hoy Venezuela está invadida por Cuba, y la comunidad internacional se excusa en una falsa soberanía y principios de no injerencia. Sobran pruebas de que existe una fuerza de ocupación extranjera en territorio venezolano. Es tiempo de que acabe la impunidad en la que viven los dictadores cubanos”. ¿Podrán Maduro y la fuerza de ocupación cubana ser derrocados sin una intervención armada?
Algo está claro: Rusia tiene mucho que perder si Maduro deja el poder. Venezuela es su principal aliado en tierras americanas. Los rusos saben que los convenios alcanzados no tienen la aprobación de la Asamblea Nacional y por ello no son legales ni serán reconocidos, de allí que han sido enfáticos en declarar «legítimo» al régimen de Maduro. Todos los escenarios están por verse. Pero no parece que la sangre llegue al río.
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