Los cuadernos de Al Capone

El modus operandi contable de Al Capone sería el infortunio de las mafias del Socialismo SXXI, quienes están buscando retornar al poder y no cometer los mismos errores. Pero no hay crimen perfecto, y ni la ropa tendida, ni la obstrucción, ni el encubrimiento, ni la ausencia de voluntad política para encausar a los cabecillas han podido lograr que salgan a la luz las evidencias de que el esquema de esta organización para delinquir con nombre y registro de partido político estuvo siempre dirigido desde Carondelet.

La Justicia Revolucionaria

Los Tribunales Revolucionarios funcionaron en todos los municipios y provincias, fueron el instrumento idóneo que usó el castrismo para diseminar el terror en toda la sociedad. El miedo circuló por toda la nación cubana e hizo presa de la mayoría de sus ciudadanos. Todos aprendimos de que en el país no había justicia y que los tribunales acataban la instrucciones de sus soberanos.  Los que integraron los tribunales revolucionarios tienen una gran deuda con la nación cubana, ellos acataron la enseñanza de Ernesto Guevara. Todos son culpables de tanta vesania.

Etapa Post 30A: La lucha democrática está lejos de haberse estancado

Después del 30 de abril, no son pocos los que aseguran que Guaidó ha fallado. No obstante, la ardua lucha por la libertad de Venezuela está lejos de haberse estancado. Al menos tres factores del contexto nacional tienden  a favorecer la posición del presidente Guaidó y a debilitar la del dictador Maduro. Estos factores, estrechamente vinculados entre sí, son los siguientes: «La economía está en el suelo y no deja de deteriorarse», «El catastrófico deterioro social aumenta  y por ende el descontento popular», «La situación militar tiende a complejizarse» y «La presión externa sigue y se fortalece». La ardua lucha por la libertad de Venezuela, pues, está lejos de haberse estancado y a su nueva etapa (post 30A) Juan Guaido llega mejor posicionado de lo que creen o desean algunos.

La OEA encubre el doble estándar de Almagro sobre Venezuela, Cuba y Bolivia

El Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA) apoyó al inhabilitado Evo Morales. avalando como «derecho humano» su cuarta candidatura consecutiva a la presidencia de Bolivia, el repudio a las acciones y argumentos de Luis Almagro para cometer y sostener tal felonía es masivo.  Pueblo, periodistas, organizaciones, académicos, parlamentarios y diplomáticos, señalan perplejos las posiciones contrarias del Secretario ante los mismos hechos y piden a la OEA acciones concretas. La Organización no ha tocado el tema y hasta ahora encubre el «doble estándar Almagro«. La OEA es una entidad política de 35 Estados representados por sus gobiernos, donde los intereses y la ideología de cada gobierno marcan su posición y así el rumbo de la Organización.  El Secretario General es el representante legal de la OEA, elegido por la Asamblea General por 5 años, solo puede ser reelecto una vez. Si la OEA no trata en su 49 Asamblea General la denuncia sobre la actuación de Almagro a favor de la dictadura en Bolivia y aplica la CDI a Bolivia como lo hizo a Venezuela, además de encubrir, la OEA afianzará en Bolivia la cuarta dictadura castro-chavista y sumará una nueva violación de sus principios y objetivos, retornado a tiempos de organización insulsa.

UMOPAR PUEDE

Nadie en Bolivia como la Policía Nacional puede opinar sobre la calidad de la ayuda de los EE.UU. en la lucha contra el narcotráfico, especialmente UMOPAR. Daba envidia ver el equipamiento y entrenamiento que recibía UMOPAR de parte de policías americanos (DEA) y hasta de Fuerzas Especiales como los famosos SEALS de la Marina americana, especialmente en el uso de explosivos. Los UMPOPARES en forma individual recibían un bono muy importante que por lo menos les triplicaba el sueldo. La infraestructura de vivienda y cuartelaría fue de primera categoría. Hay un rumor en sentido de que se quiere reemplazar a UMOPAR por una fuerza militar, dicho de otro modo, que los militares se harían cargo de la lucha contra el narcotráfico. UMOPAR tiene la palabra, podría pasar de víctima a acusador. UMOPAR puede.

¿Qué es justicia social?

La justicia social examina cómo una sociedad escoge distribuir las cosas que valora, entre ellas ingresos, riqueza, poder, y más. Justicia social no significa maximizar felicidad. Justicia social es respetar a las personas como fines en sí mismos. Seamos cuidadosos: si el consentimiento democrático valida apropiarse de nuestras propiedades, ¿también justifica quitarnos la libertad?

«El poder político jamás se entrega por las buenas, muchacho»

El plan de Maduro es bastante obvio y fue perfilado por sus asesores cubanos cuando la oposición obtuvo dos tercios de los diputados, porcentaje que le permitía cambiar a los magistrados venales al servicio del oficialismo. Maduro, siempre bajo instrucciones de los cubanos, creó otro cuerpo deliberativo llamado la Asamblea Nacional Constituyente. El objeto era promulgar una nueva Constitución sin recovecos liberales. La oposición, hoy mayoritariamente dirigida por Guaidó, aunque cuenta con el 85% de apoyo popular, tiene poco margen de maniobra. Su mejor baza es pedirle ayuda a Estados Unidos para iniciar la lucha armada con el concurso de los más de mil militares exiliados en Colombia. el presidente Guaidó, invocando el artículo 350 de la Constitución vigente, puede reclamar el derecho a la beligerancia y terminar con la fantasía de unas elecciones libres y transparentes. Washington, muy bien puede darle el espaldarazo para que los propios venezolanos conquisten con las armas el destino democrático y libre que les niegan La Habana y Maduro. Maduro y sus cómplices no van a entregar la autoridad sólo porque la sociedad lo demande. «El poder político jamás se entrega por las buenas, muchacho». Hay que conquistarlo a cañonazos.

La Tercera edad del Exilio

Los viejos cubanos han dado muestras sobradas de lo que significa su país para ellos. El respeto a las tradiciones y al idioma, trasmitiendo a sus descendientes experiencias, conocimientos, sabores y amores, además la convicción de que  por grande que sea el reconocimiento y la deuda contraída con el país de acogida,  sus herederos  «no son de aquí, son de allá», Ellos fueron los que en cierta medida trasplantaron establecimientos y negocios  de sus ciudades y pueblos a los lugares donde residen. Muchos arriesgaron su existencia, abandonaron estudios y profesiones,  entregaron miles de horas de sus vidas a la causa, además, de poner en riesgo su tranquilidad. Estos  ancianos  organizan, participan y asisten a eventos porque tienen la convicción que mientras les sea posible es su deber honrar a su país. Los que injurian al exilio y los exiliados, deberían reflexionar  sobre su conducta  y no cuestionar el sacrificio de los demás. Estos hombres y mujeres tienen a Cuba en su corazón y en la memoria más fresca. Están convencidos  que el eterno amor, Cuba, siempre les acompañara sin importar donde descansen sus cuerpos.

Inventario en el camino

Ortega recuperó el control territorial. La excarcelación de la mayoría de presas y presos políticos, que ha . incendiado de alegría a toda Nicaragua, es solamente un paso, significativo por cierto, en el proceso de alcanzar justicia y democracia. Ortega recuperó el control territorial en base a la represión. Pero, ¿a qué costo?. Se ha iniciado el diálogo del gobierno con la Secretaría General de la OEA, que despierta suspicacias, pero también razonable optimismo. Ojalá ese diálogo conduzca a reformas políticas serias, que recuperen para Nicaragua el camino desandado en la última década, y ‘el cambio pacífico y honorable’ que Pedro Joaquín soñó hace medio siglo, pueda ahora ser realidad”.

Las violaciones de Luis Almagro al Sistema Interamericano en el caso de Bolivia

Con el respaldo a la cuarta candidatura consecutiva de Evo Morales, Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), liquida su credibilidad, pone en crisis la organización y afecta la seguridad de la región. El secretario general viola la Carta Democrática Interamericana (CDI) y el Sistema Interamericano en el caso de Bolivia. El secretario general afirmó «Mi posición sigue siendo la misma, la reelección no es un derecho humano, pero no tengo ningún instrumento institucional para oponerme a un dictamen, a un fallo de la Corte Suprema boliviana, porque además el sistema americano  nunca dijo nada al respecto«. El Secretario nunca ha mencionado el Art. 32.2. de la Convención Americana sobre Derechos Humanos que manda «Los derechos de cada persona están limitados por los derechos de los demás, por la seguridad de todos y por las justas exigencias del bien común en una sociedad democrática».