El Coronavirus de las Américas: Socialismo del siglo XXI

Este virus altamente contagioso que no cuenta aún con una vacuna eficaz para combatirlo se está extendiendo más y más  en las Américas, poniendo en peligro las  democracias del continente. Nuestras democracias occidentales están en estos momentos en grave peligro con la aparición de este nocivo virus, el corona virus político, acarreado tanto por el Socialismo del Siglo XXI, como el llamado New Green Deal de los EEUU. La paradoja es que nunca antes  nuestro mundo había sido tan libre y  tan próspero, gracias al sistema capitalista y del libre mercado. Un panorama político- social muy complejo y peligroso  es el que estamos enfrentando con este coronavirus político que está afectando gravemente a las Américas  y a la libertad. “Libertad no sólo significa que el individuo tiene la oportunidad y la responsabilidad de elegir, también significa que debe enfrentar las consecuencias; la libertad y la responsabilidad son inseparables”.

Bernie Sanders está promoviendo leninismo y polarización, no seguridad social

En septiembre Sanders dijo que «los billonarios no deberían existir». Como señaló Fareed Zakaria, los países escandinavos «tienen más billonarios per cápita que los Estados Unidos». Algunos de los competidores de Sanders en las primarias demócratas han criticado su ambicioso plan del cuidado de la salud basado en un seguro general de salud administrado por el gobierno Federal y su plan de educación universitaria gratis, como un proyecto imposible de llevar a cabo. Estos comentarios son técnicamente correctos, excepto que Sanders no es meramente un proponente de un par de programas sociales. Es un promotor de una peligrosa cultura que puede convertirse en hegemónica si no se le pone fin. Sanders ha hecho de la reducción de la desigualdad su meta principal. La desigualdad es también el resultado de la creación de riquezas que a su vez provee empleos. Si traducimos el concepto a una realidad empírica, las creencias de Sanders están más cerca del concepto de Lenin de la guerra de las clases sociales. En el mundo de Lenin no existe la posibilidad de una reconciliación entre el capital y el trabajo. La ideología de Sanders es crear una cultura que podría tornarse peligrosamente hegemónica, esta retórica podría tener devastadoras consecuencias para la política exterior de Estados Unidos, un área donde la rama ejecutiva tiene más poder de decisión que en otros aspectos. Lo que podríamos esperar de Sanders en caso de ser elegido presidente, es un repliegue de los Estados Unidos a sus fronteras, y también una política exterior americana que abdicaría responsabilidad por la estabilidad del mundo. Sanders comenzó a ganar popularidad en las primarias, esta energía perdió velocidad pero Sanders está todavía lejos de ser derrotado. Joseph Biden debería no solo enfocarse en la necesidad de derrotar a Trump, pero en la necesidad de derrotar a Sanders y toda su cultura política.

Por qué es tan difícil la unidad frente a las dictaduras castrochavistas

Las dos primeras décadas del siglo XXI han sido tiempo de instalación y expansión de dictaduras en las Américas, que ahora debilitadas no terminan de caer porque no hay unidad en la lucha para recuperar la libertad y la democracia en Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Ecuador, en los pueblos donde se instaló el castrochavismo como sistema de delincuencia organizada transnacional que detenta el poder político. La corrupción y el narcotráfico como generadores de ilimitados recursos, la “persecución política judicializada” y el uso de la fuerza para someter, las masacres y torturas, los presos y los exiliados políticos, el miedo y la ruptura institucional, regímenes de facto con metodología uniforme y la manipulación de información, son algunos de los factores de control y sostenimiento del castrochavismo en el poder. En estas circunstancias lo deseable es la unidad de los líderes contrarios a la dictadura en cada país, pero no sucede y por el contrario la visible división y confrontación entre opositores es una nota característica que sostiene en el poder al sistema dictatorial castrochavista. La realidad demuestra que la unidad para derrotar a las dictaduras castrochavistas es constantemente saboteada con el componente de “opositores funcionales” que responden a los intereses del régimen. Además, la falta de unidad de mando y de estrategia, debilita las opciones de la democracia y presenta la falsa imagen de fortaleza de los dictadores. Es el tiempo de demostrar que la unidad para retirar a los dictadores y terminar con las dictaduras es posible.

Fidel Castro en la era de Lezama Lima

El punto de partida es la correspondencia entre el poeta cubano  José Lezama Lima y Eloísa, su hermana menor. Lezama le escribía desde Cuba y Eloísa le respondía desde el exilio. A Lezama no “le daban” la salida de Cuba. Ella temía entrar (su marido, Orlando Álvarez, era un opositor notable), y él no podía salir. Fidel y Raúl eran los dueños de todos los cubanos. Ellos decidían quienes viajaban y quiénes se quedaban en la Isla. Era la época de la UMAP (*Unidades Militares de Ayuda a la Producción,*1965-1968). Se trataba de la era de encerrar a los varones homosexuales en campos de concentración para *reeducarlos *y extirparles a látigo y tentetieso las “costumbres burguesas” de amar o sentirse atraídos por personas de su mismo género. Eventualmente, la dictadura reconoció el estúpido crimen y disolvió los campos de la UMAP, pero los criminales no fueron castigados, porque la lista incluía a Fidel, Raúl y al resto de la dirigencia, y la revolución siguió siendo “machista-leninista”. En los años ochenta continuaron expulsando de sus trabajos o de las universidades a los gais, acusándolos de “escoria”. Lezama estaba muerto, pero su prestigio literario crecía bajo la hierba. Hoy no existe la menor duda: la figura de Fidel se encoge bajo el peso acusatorio de sus propias palabras en las filmotecas, mientras la de Lezama se agiganta. ¿Se cumplirá la profecía de Gastón Baquero? «“porque un día las enciclopedias dirán que Fidel Castro era un dictadorzuelo menor en la era de Lezama Lima”.

La Unión Europea y Cuba

La Unión Europea estableció en 1996 una política común que imponía ciertas restricciones a sus relaciones con la dictadura de los hermanos Castro, sin embargo, grupos políticos de la entidad, nunca dejaron de debatir la abolición de ese acuerdo o la eliminación de algunas de sus limitaciones. in duda alguna España tiene una particular influencia en la UE en lo que respecta a la implementación de políticas hacia alguna de sus antiguas colonias. Ni aun en los tiempos de la posición común la política de la Unión Europea fue lo firme que la violación de los derechos humanos en Cuba y la intrusión castrista en los asuntos internos de algunos países miembros ameritaban. Los continuados esfuerzos de los aliados ideológicos del castrismo empezaron a dar frutos en 2014, cuando se establecieron las bases para alcanzar un acuerdo de diálogo político entre las partes y normalizar las relaciones, gestión que culminó exitosamente en diciembre de 2016 cuando se suscribió el primer acuerdo bilateral que terminó con la “posición común”. Cierto que los que promueve el acuerdo argumentan que el objetivo del mismo es apoyar un proceso de transición de la economía y la sociedad cubana, promover el diálogo y la cooperación para fomentar el desarrollo sostenible, la democracia y los derechos humanos, un juego de palabras muy bonitas que no dicen nada a los 127 prisioneros políticos que denuncia la organización radicada en España, Cuban Prisoners Defenders, y muy particularmente a José Daniel Ferrer y sus compañeros, al artista plástico Luis Manuel Otero Alcántara, preso por retar la ideología oficial y a ese creciente número de ciudadanos de la isla que demandan el fin de la dictadura.

SUFRAGIO, SOBERANÍA, REPRESENTACIÓN POLITICA Y CONSECUENCIAS

El evento se lleva a efecto en el Interamerican Institute for Democracy, en Coral Gables, Miami, por petición de Víctor Hugo Mamani, quien se gradúa de doctor en leyes Cum Laude en la Facultad de Derecho de la Universidad Católica Boliviana San Pablo, en Cochabamba, con tesis dirigida al análisis de tan importante problemática, premiada por el jurado. Su tutor, Carlos Sánchez Berzaín, profesor titular de temas políticos y constitucionales.

La dictadura está ganando las elecciones en Bolivia y el efecto será devastador en las Américas

La caída del dictador Evo Morales y el establecimiento de un gobierno interino para iniciar la transición a la democracia sorprendió a todo el mundo porque fue el resultado de un proceso auténticamente popular de resistencia civil que fue desnudando a Morales hasta dejarlo sin gobierno. Con actos terroristas instruidos por Evo Morales desde México y con la fuerza de movilización criminal de sus cocaleros del Chapare, de sus movimientos sociales (colectivos) y la intervención de grupos armados, de las FARC y otros, la dictadura abrió negociaciones con el gobierno interino. El resultado fue una bien simulada división del Movimiento al Socialismo (MAS) el instrumento político de Evo Morales y del narco en Bolivia, que llegó a parecer el sostén del gobierno interino desde la Asamblea Nacional. La estrategia dictatorial funciona. Si los candidatos Añez, Camacho y Mesa no se unen, cosa que parece poco probable, la dictadura de Evo Morales que nunca ha dejado el poder, retomará el gobierno en Bolivia con efectos devastadores que garantizan la continuidad del narcoestado. Con Bolivia reintegrada al castrochavismo con un triunfo electoral, la impunidad, el narcotráfico y la persecución política estarán garantizadas y las Américas mucho mas amenazadas en el ataque a Colombia, Chile, Brasil, Uruguay, Ecuador.

¿Una nueva ola represiva en Cuba?

La represión es una práctica regular de la dictadura insular, pero los grandes operativos represivos son preparados minuciosamente por altos oficiales policiacos que evalúan cuidadosamente las repercusiones internas y externas, y hasta la dimensión de la operación.La dictadura es consciente que su capacidad de vender sueños está agotada. Son muchos los fracasos acumulados y al parecer se han percatado que el alto número de cubanos con vocación masoquista se ha ido reduciendo. A la dictadura le es significativo seguir intimidando a la población, pero le es especialmente importante repetirle a la clase dirigente de que no hay espacios para disentimientos. Otro factor que la dictadura tendría en consideración para acentuar la represión es que las necesidades crónicas de la población son cada vez más intensas y las posibilidades de satisfacerlas casi nulas. Es tiempo más que suficiente de llamar la atención de aquellos cubanos que dentro y fuera de la Isla se han prestado para la labor de victimarios. También es hora de que se señalen a gobiernos, instituciones y personalidades extranjeras que sirven de testaferro a un gobierno totalitario.

Las elecciones de los viejos

Sólo quedan Bernie Sanders (78 años) y Joe Biden (77 años) en el campo demócrata. Un radical y un centrista. Tal vez ese fenómeno sea consecuencia del envejecimiento de la población, o acaso porque la Ciencia ha cambiado las nociones de juventud y vejez y ha movido una década la edad de gobernar. ¿Por qué los electores no tuvieron en cuenta el factor edad a la hora de depositar su voto? Sanders tiene su base de apoyo en los millennials. Los millennials, grosso modo, son los nacidos entre 1981 y 1996. ¿Por qué los jóvenes, en todas las encuestas, dicen que les gustaría votar por un rostro fresco, pero, llegado el momento, optan por Sanders o Biden? No fue por devoción al líder. Sanders tiene su base de apoyo en los millennials. Los millennials, grosso modo, son los nacidos entre 1981 y 1996. Biden carece de carisma. Es porque el Partido Demócrata hoy se parece más a Biden que a Sanders. Es el partido de la inclusión. El de los inmigrantes, las minorías. A lo que se agrega el “elemento Trump”. Mucha de la gente que votó por Biden lo hizo convencida de que puede en noviembre desalojar a Trump de la Casa Blanca. ¿Es eso verdad? No sé. No es fácil sacar a un gobernante en el ejercicio del poder. El personaje tiene muchos enemigos, pero también numerosos fanáticos. Pudiera ocurrir, pero también puede suceder lo mismo que en el 2016: los demócratas ganan el voto popular y pierden el decisivo, el voto electoral, por un puñado de sufragios en ciertos estados clave. Para evitar que eso suceda acaso Biden tendrá que incluir en su programa algunos de los asuntos de Sanders. París bien vale una misa.

Bernie Sanders Isn’t Promoting Social Safety Net, But Leninism

Sanders is not merely a proponent of a social policy on health care or education, two issues that without a doubt reflect real social problems that require urgent solutions. Sanders has set the reduction of inequality as a primary goal. Sanders has launched an ideological war against rich people. It is not merely a war against the tax code or the health care system. It is more than that. In other words, Sanders’ discourse is «a rebellion in slave morality,» meaning a negative energy against what is considered to be oppressive. It builds identity on the basis of rejection and negation of the other. Sanders has defended communist regimes only because they initially fought regimes of privilege and oppression. But he has failed to admit their own oppression. Sanders turned apologetic of the Castro regime despite the misery in which the Cuban people find themselves. He has also refused to condemn the Venezuelan regime and admit that Nicolas Maduro is a dictator. He called the resignation of Evo Morales in Bolivia a coup d’état while Morales resorted to fraud to perpetuate himself in power. Sanders has defined the Israeli leadership as «racist» but has been willfully ignorant to Palestinian incitement, terror and refusal to negotiate. Sanders is far from being totally defeated. Democratic candidates should not only focus on the need to defeat Trump but the need to defeat Sanders and his entire political folklore.