Y ahora la peligrosa incertidumbre mexicana

Ante la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de México crece la incertidumbre de propios y extraños acerca de la orientación que dará a su ejercicio presidencial; calificado por algunos como un político pragmático y por otros como un comunista de nuevo cuño. Lo que sí se conoce a ciencia cierta es que el nuevo mandatario se alineará con lo que se conoce como la tradición mexicana en materia de relaciones internacionales: no meterse en asuntos ajenos para que nadie se inmiscuya en lo nuestro

El decoro vence.

Sin duda alguna cualquiera que arriesgue su vida por enfrentar un régimen de fuerza es merecedor de respeto y admiración sin que importe el tinte ideológico de la dictadura que combate, pero cuando usa su cuerpo como arma y toma la ruta de la inmolación, esos sentimientos se acrecientan si se tiene un mínimo de decoro.

Justicia para los oprimidos

El castrismo no es un sistema de ideas, sino un método eficiente, por su falta de escrúpulos y violación sistemática de la dignidad humana, como medio para toma y conservación del poder. Un entramado que no responde a patrones éticos ni doctrinales, una maña que se sustenta en un aguzado sentido de la oportunidad que se refleja en las profundas contradicciones que concurren en su búsqueda del poder y durante el ejercicio del mismo.